Grandes lecciones de Einstein

Hoy te traigo 17 grandes lecciones de un grande de la historia como lo fue Einstein, y que representan su particular enfoque como científico e investigador, y su filosofía de vida, lo cual le llevó a ser una de las figuras más destacadas de la historia de la humanidad.

En el año 1905, conocido como “el año milagroso”, Albert Einstein (1879-1955) ejercía como oficial de tercera en una oficina de patentes suiza, y fue por entonces que publicó tres artículos y un anexo que revolucionaron completamente la forma en que los físicos de la época comprendían el cosmos.

En esos ahora famosos escritos aplicó lo que más tarde se resumiría en una de las frases que representan su particular filosofía:

“No podemos resolver los problemas con el mismo nivel de pensamiento que usamos cuando se crearon”.

Este enfoque de su pensamiento le permitió ser flexible incrementando su creatividad, y fantasear imaginándose que cabalgaba encima de un rayo de luz, lo cual le ayudó a romper con la idea hasta entonces vigente de un espacio-tiempo absoluto, e idear de esta forma la teoría de la Relatividad.

Durante ese mismo año milagroso Einstein también desarrolló la ecuación más famosa de la historia de la física: E=mc² (la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado), cuyas aplicaciones en la industria armamentística llevaron durante la segunda guerra mundial al nacimiento del proyecto Manhattan, y al posterior desarrollo de la bomba atómica, en el que Einstein tuvo un papel destacado.

Einstein era ya por entonces un reconocido hombre de paz, y las conocidas consecuencias de aquel programa le acompañaron el resto de su vida, de ahí que, cuando explotaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, sentenciara: “si lo llego a saber, me hago relojero”.

Esta experiencia hizo que reforzara su carácter pacifista, sobretodo en los últimos años de su vida, y sus contribuciones tampoco se limitaron al campo de la relatividad y las armas, ya que por ejemplo sus novedosas visiones sobre la naturaleza de la luz se convirtieron en el pistoletazo de salida de la moderna física cuántica.

Te estoy hablando de una de las figuras más relevantes y carismáticas del siglo XX, y  no solo por sus contribuciones a la ciencia, sino también por su rompedor modo de pensar e innovar. 

Y es por esto que me he decidido a investigar y profundizar en su filosofía cual teniente Colombo, para poder ofrecerte unas cuantas de las muchas grandes lecciones de Einstein.

¡Aquí las tienes!

17 Grandes Lecciones de Einstein

¿Y por qué 17?

Pues porque después de haber recopilado más de 60 perlas de este gran genio, he decidido quedarme solamente con las 17 sobre las que más me apetecía reflexionar aquí, y porque de haber puesto las 60 (y pico) quizá yo hubiera acabado de Einstein hasta el gorro, y tú de mí hasta el forro 🙂 .

¡Empezamos!

01. No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso.

La curiosidad es esencial en nuestro camino de evolución y aprendizaje, porque es la que nos conduce a interesarnos por todo lo que nos rodea, cuestionándonos la realidad.

Cuando somos niños es la curiosidad la que nos mueve en busca de investigar y aprender sobre el funcionamiento de las cosas, mezclándose con la ilusión del descubrimiento, la ilusión por aprender.

Incluso, según parece, las personas que se muestran más curiosas de adultos, al margen de sus capacidades físicas, viven más años y con mejor salud mental que el resto.

La curiosidad nos permite cultivar nuestra flexibilidad mental haciéndonos fieles seguidores del aprendizaje. Cambia algo de tu rutina cada día, no dejes de probar cosas nuevas, investiga, conoce y aprende: ¡Vivirás más!

02. La memoria es la inteligencia de los tontos.

Seguro que te suena aquella frase de “la memoria es frágil”, y es que así es.

Existen hoy día muchos estudios que corroboran que cada vez que accedemos a nuestros recuerdos los modificamos en función de nuestra actual interpretación de la realidad, con lo que no estamos recordando fielmente lo que sucedió, sino nuestra reinterpretación de lo que sucedió.

En mi descacharrante artículo sobre los siete pecados de la memoria te doy algunas buenas pistas aunque Einstein, con esta frase, seguramente se estaba refiriendo a que permanecer anclados en el pasado, y en los recuerdos, sin curar las posibles heridas que nos hayan producido, resulta poco inteligente.

No se trata de olvidar, sino de sacar lecciones positivas.

El pasado está ahí para aprender de él, no para arrastrarlo como un pesado lastre durante toda nuestra vida.

03. Cada día sabemos más y entendemos menos.

Esto se refiere a lo que muchos alegan cuando dicen que prefieren seguir siendo unos ignorantes felices, que comerse la cabeza y preocuparse por aprender cosas nuevas.

Lo cual no es más que una excusa y una gran mentira, ya que lo que realmente están diciendo es que permanecen acomodados en su pésima situación porque les da miedo salir a encontrar soluciones.

Y cierto es que, cuanto el ser humano más avanza y descubre sobre la realidad y el universo, más incógnitas, caminos y posibilidades aparecen.

El saber es información, pero el conocimiento es mucho más ya que debemos llevar la información al campo de la experiencia para así poder realmente comprenderla.

Y cuanta más información descubrimos y manejamos, más nos falta por experimentar, de ahí el razonamiento de Einstein.

04. La debilidad de actitud se vuelve debilidad de carácter.

El carácter deriva del conjunto de aptitudes con las que nacemos, las cuales vamos desarrollando con el tiempo.

La actitud, sin embargo, es la forma con la que nos enfrentamos a las vicisitudes de la vida.

Tendemos a dar más importancia a la aptitud que a la actitud, pensando que las cualidades innatas de una persona son más importantes que su actitud pero esto, tanto a Einstein como a mí, nos parece un error.

Para alcanzar nuestras metas resulta imprescindible tener la actitud adecuada, ya que nos hará falta determinación, constancia y esfuerzo para lograr muchas de ellas, y estas cualidades no vienen de serie, sino que se cultivan.

Solo con aptitud no se va a ninguna parte, pero sumando actitud a nuestras aptitudes, obtendremos resultados excelentes.

05. Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro.

Esta frase está muy relacionada con la anterior en el sentido de que se trata de tener una determinada actitud ante la vida.

Por un lado está el incrementar nuestra curiosidad por aprender, y nuestra capacidad de ilusionarnos y asombrarnos con todo lo que nos rodea, y por otro agradecer el hecho de estar vivos y de poder disfrutar de todo ello.

Como digo en mi artículo sobre practicar la gratitud:

“Si esperamos despertar cada mañana es poco probable que nos sintamos agradecidos por estar vivos”.

06. Lo único que interfiere en mi aprendizaje es mi educación.

A pesar de que hoy día se están abriendo nuevos caminos e interpretaciones en cuanto a lo que debería ser la educación del futuro, lo cierto es que todavía, en la mayoría de facultades y escuelas, lo que hacen no es enseñarnos a ser mejores explotando nuestras capacidades, sino condicionarnos y entrenarnos para desempeñar el rol que más le interesa a los gobiernos.

Roger Schank, el matemático y doctor en lingüística considerado el enfant terrible de la pedagogía contemporánea, asegura que: “el aprendizaje ocurre cuando alguien quiere aprender, no cuando alguien quiere enseñar”.

Lo cual viene a decir que la educación ha de estar orientada a que el alumno tenga la iniciativa de aprender de forma natural, interesada y práctica, sobre aquello que mejor se le da y más le interesa, explotando así las mejores capacidades de cada uno.

Por ello un profesor no debería ser alguien que impone lecturas y hace exámenes, sino un mentor que estimula al alumno, le guía hacia sacar lo mejor de sí, y resuelve sus dudas en el proceso.

07. Me encanta viajar, pero odio llegar.

Viajar nos ofrece conocer nuevas culturas con nuevos puntos de vista, lo que abre nuestros horizontes y flexibiliza nuestra mente (si permitimos que sea flexible claro).

E incluso muchas personas, que podemos decir tienen una filosofía nómada, escogen viajar de una manera casi permanente como forma de vida.

Pues al igual que un nómada siempre tiene el deseo de permanecer en movimiento, un científico siempre lo tiene de continuar investigando, de ahí la frase de Einstein.

En realidad todos somos viajeros permanentes, ¡que es la vida sino un gran viaje! Tan solo debemos aprender la mejor forma de disfrutar de él.

Y sobre esto Einstein decía:

“La vida es como montar en bicicleta. Si quieres mantener el equilibrio no puedes parar”.

08. Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes.

Una de sus frases más conocidas y repetidas, y sobre la que no hace falta decir mucho.

Si las cosas no nos salen como queremos, en vez de quejarnos debemos reflexionar sobre lo que estamos haciendo, y sobre las consecuencias de nuestros comportamientos, porque solo cuando cambiamos nuestra forma de proceder obtenemos otra clase de resultados.

Prueba y error. Causa y efecto. Así de simple (que no es lo mismo que fácil 🙂 ).

09. No podemos resolver los problemas empleando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando se crearon.

Muy relacionada con la anterior, ya te mencioné al principio cómo fue esta forma de enfocar los problemas la que llevó a Einstein a descubrir la teoría de la relatividad.

Él solía decir:

“Si yo tuviera una hora para resolver un problema y mi vida dependiera de la solución, gastaría los primeros 55 minutos para determinar la pregunta apropiada, porque una vez supiera la pregunta correcta podría resolver el problema en menos de cinco minutos”.

Con esto se refiere a la importancia de la creatividad en la resolución de nuestros problemas. A la importancia de encontrar nuevos caminos mentales que nos lleven a resolver lo que hasta el momento no ha funcionado.

El religioso San Agustín lo describía de esta forma:

“Para ir a donde no se sabe, hay que ir por donde no se sabe”.

10. No permitas que tu felicidad dependa de alguien porque no siempre esa persona será como crees.

Esto viene a describir el hecho de que todos nos vemos influenciados por las expectativas que los demás tienen de nosotros, y por sus ansias de que hagamos lo que ellos quieren, y seamos como ellos quieren.

Si queremos ser felices y alcanzar nuestra mejor versión, debemos ser capaces de actuar al margen de las influencias de los demás, tomando el mando de nuestras acciones en busca de nuestro futuro.

Las expectativas ajenas nos frenan en nuestro desarrollo y nos dificultan alcanzar nuestros objetivos.

Escuchar sí, pero buscando y recorriendo nuestro propio camino.

11. Una vez aceptamos nuestros límites, podemos superarlos.

Hoy en día no dejamos de autoexigirnos más y más porque estamos todo el tiempo comparándonos con los demás y sus supuestos logros.

Pero resulta que cada cual tiene unas determinadas capacidades, y un determinado camino de vida en forma de aprendizajes, condicionamientos y experiencias.

No podemos exigirnos en función de lo que otros hayan conseguido, porque ellos no son nosotros (a veces ni parecido).

Según Einstein debemos estudiar cuales son nuestros límites y capacidades, y descubrir nuestros puntos débiles y nuestros puntos fuertes.

Una vez hecho esto estaremos en condiciones de superarnos, pero no para imitar a otros, sino para ampliar las fronteras mentales que nos hemos impuesto.

12. Se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo.

Lo solemos complicar todo tanto, que la única solución que podemos adoptar para conseguir ser más felices es hacerlo más sencillo.

El primer paso que debemos dar para simplificar nuestras vidas es darnos cuenta de que muchas de las cosas que hacemos son en realidad cosas que “creemos que tenemos que hacer”, al igual que la mayoría de las cosas que poseemos son cosas que “creemos necesitar”.

Una vez que podamos distinguir un concepto del otro, estaremos en condiciones de saber qué es lo realmente importante, lo que de verdad necesitamos, y qué es aquello que nos sobra y debemos expulsar de nuestras vidas.

13. Si quieres ser un gran científico, dedícate un cuarto de hora al día a pensar todo lo contrario a lo que piensan tus amigos.

Esta frase fue la respuesta que en una ocasión dio Einstein a uno de sus alumnos.

Muchos de los grandes inventores o descubridores de la historia fueron personas que nadaban a contracorriente, con ideas realmente alejadas de lo habitual para su tiempo y sociedad.

Ser flexibles y capaces de ver el mundo desde múltiples perspectivas es la actitud que nos ayudará en nuestra tarea de abrir nuevas vías, de encontrar soluciones, y de ser grandes (más grandes 🙂 ).

14. Vivo en una soledad que podría ser dolorosa para un joven, pero que es una delicia en los años de madurez.

La vida social y compartir con los demás es algo muy necesario, pero también lo es aprender y gozar del tiempo que pasamos en soledad.

La soledad es una gran compañera cuando se trata de aprender sobre nosotros mismos, una fuente inagotable de la que mana la riqueza espiritual.

El reconocido escritor Paulo Coelho lo describe así:

“Vivir o pasar nuestro tiempo en soledad, de forma voluntaria, puede ayudarnos a descubrir una nueva forma de felicidad en nuestro interior”.

Aprender a apreciar la soledad y a estar solos, es lo que nos llevará a ser la mejor compañía para los demás.

15. Pocos son los que ven con sus propios ojos, y sienten con su propio corazón.

Tener una visión propia es sinónimo de autenticidad, lo cual no está reñido con aprender de los demás y seguir el ejemplo de aquellos a quienes admiramos.

Ser auténtico significa tener una visión propia y  vivir acorde a ella de una forma consciente y coherente, haciendo que coincida lo que pensamos, con lo que decimos, y con lo que hacemos.

En palabras del psiquiatra, investigador, y escritor Enrique Rojas Marcos:

“La persona auténtica vive como piensa”.

Igualito igualito que mi amiga Anina  😛

16. Un hombre que puede besar sin peligro a una chica mientras conduce, simplemente no está dando al beso la atención que merece.

Y ya estoy otra vez con el tema del ahora y la atención plena, pero que quieres que te diga, es que me parece algo muy importante.

Normalmente no estamos muy presentes en lo que hacemos a cada momento, sino que actuamos como autómatas sin ser conscientes de lo que sucede, ni de lo que sentimos, lo cual nos perjudica porque es una fuente inagotable de confusión e insatisfacción.

La atención plena nos ayuda a “despertar”, a estar aquí y ahora, y a sentir y disfrutar con intensidad cada acción, reconectándonos con todo lo que acontece en nuestro interior y a nuestro alrededor.

¡Para qué quieres más!

17. No es que sea más listo, es que paso más tiempo con los problemas.

La práctica hace la perfección que se suele decir, y por muchas cualidades innatas o talentos que podamos atesorar, si no los desarrollamos con una práctica constante, nunca los explotaremos del todo.

Asimismo, podemos incrementar cualquier otra cualidad en base al entrenamiento, el esfuerzo y la constancia, sea o no nuestro fuerte.

Aunque si es algo destacado con lo que hemos nacido, un gran talento, la ecuación se convierte en perfecta.

Ese es el verdadero secreto de los excelentes.

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Et ce tout mon amie.

¿Algo que añadir?

[Foto de portada: una página del único diccionario que todavía conservo]

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes

¿Te atreves a subir al barco?