Selección artificial, la tiranía humana

A lo largo de la historia del planeta que llamamos Tierra se han producido infinidad de eventos significativos, pero coincidirás conmigo en que el más relevante de todos ha sido la aparición de la vida. No pretendo entrar en dicho origen, pero sí en lo que ha ido sucediendo desde entonces hasta hoy introduciendo el concepto de selección artificial.

Evolución de la Vida

La evolución de la vida a lo largo de los tiempos ha sido un proceso muy largo y complejo pero que sin embargo se ha fundamentado en algunos pilares básicos.

Entendemos por evolución biológica el conjunto de transformaciones o cambios que han sufrido las formas de vida a través del tiempo, lo cual ha originado la diversidad de organismos que actualmente existen sobre la Tierra.

Dichos cambios se han ido  produciendo y perpetuando mediante un proceso de selección natural, que es el fenómeno mediante el cual unos organismos se ven favorecidos a la hora de generar descendencia en detrimento de otros.

Principalmente esa preferencia natural viene definida por la adaptación al medio en que viven pero, en las especies sexuadas, también influye su capacidad de reproducción, que es lo que entendemos por selección sexual (favorece las características del individuo que le permiten engendrar una mayor descendencia).

Los rasgos que confieren ventajas adaptativas (selección natural) y reproductoras (selección sexual) tienen más probabilidades de sobrevivir y perpetuarse creando descendientes que hereden su material genético, y por lo tanto se propagan en las poblaciones.

Conclusión:

Los individuos que son más aptos tienen mayor potencial de supervivencia.

La Revolución Humana

Este procedimiento evolutivo de la vida se ha ido desarrollando de la forma descrita durante millones de años, pero con la aparición del ser humano moderno y su implacable influencia se ha modificado.

Hace aproximadamente 10.000 años comenzó la revolución agrícola con la cual la especie humana abandonó su estilo de vida nómada, dejando atrás la sabana para adentrarse en los valles, cerca de los ríos y el agua, y así comenzar a cultivar.

Fue un cambio fundamental que permitió al ser humano aumentar su población y extenderse por el planeta, comenzando a explotarlo y moldearlo conforme a sus necesidades.

Al mismo tiempo también comenzó a domesticar animales para someterlos a sus fines, lo que fue el comienzo de la tiranía humana sobre los demás seres vivos y sobre el propio planeta.

Más adelante, hace unos 250 años, con el avance del conocimiento y el establecimiento del sistema capitalista, llegó la revolución industrial, y con ella el aumento de la explotación de los recursos naturales y el incremento en la producción de alimentos y todo tipo de bienes para satisfacer el modo de vida consumista.

El desarrollo de la medicina y la farmacia, unido a la alta disponibilidad de recursos, hizo que se incrementase de forma exponencial el número de habitantes del planeta, y con ello que se acelerase su deterioro.

En la actualidad estamos sumidos en la revolución informática o digital (que comenzó a mediados del siglo XX), la cual ha contribuido a incrementar de forma espectacular la capacidad humana de procesamiento de la información, lo que nos ha llevado a un avance acelerado del conocimiento.

La Selección Artificial

A día de hoy somos unos 7000 millones de habitantes (y subiendo), y la hegemonía que ejerce la raza humana sobre las demás especies del planeta es total.

Esto hace que los procesos naturales por los que se regía la evolución (y que he descrito al principio del artículo) hayan perdido trascendencia.

Debido a la colonización humana de toda la Tierra y su alta influencia en el medio natural, ha nacido la selección artificial, que es el procedimiento por el cual el ser humano es el factor que determina cuales especies sobreviven y cuales se extinguen.

La selección natural sigue actuando en los individuos, favoreciendo la supervivencia y reproducción del mejor adaptado, pero el tiempo de adaptación ha disminuido considerablemente debido a nuestra manipulación acelerada del medio.

Esto hace que la mayoría de especies no sea capaz de asimilar estos cambios y se vean abocadas a la extinción, además de que a algunas también las exterminamos directamente.

La selección natural decide quién vive, la selección artificial decide quién muere.

En cuanto a nuestra especie los métodos naturales de evolución biológica también han dejado de actuar como lo venían haciendo.

Durante millones de años la naturaleza ha favorecido la supervivencia de los especímenes sanos, fuertes y adaptables, que eran los que conseguían con más frecuencia tener descendencia. Un procedimiento que nos ha hecho como somos actualmente (en términos biológicos), sin embargo hoy día su influencia es mínima o inexistente.

El desarrollo de las sociedades humanas nos ha llevado a cuidar de los enfermos y proteger a los discapacitados. Las ‘taras’ genéticas ya no son una sentencia de muerte, y la  reproducción ya no se limita a los más capacitados sino que es indiscriminada.

Incluso hemos llegado a la creación de seres vivos mediante la manipulación genética.

En estos aspectos hemos sido capaces de superar a la propia naturaleza aunque quizá, lo que no vamos a ser capaces de superar, es nuestra ilimitada ambición.

Tiranía Humana y Autoexterminio

No solo los seres vivos están sometidos a la tiranía humana sino que también el ser humano es víctima de sí mismo, ya que el actual modelo social y económico es insostenible y contraproducente si queremos seguir habitando la tierra.

Nuestro planeta cuenta con unos recursos finitos y nuestro sistema de vida se basa en el consumo y crecimiento infinitos, al tiempo que cada vez somos más.

Algo no encaja ¿no te parece?

El desarrollo de la tecnología ha traído consigo el de las armas, y en la actualidad el ser humano tiene la capacidad de autoexterminarse de manera directa mediante el uso de éstas (nucleares, biológicas y vete tú a saber que más).

Pero también está la posibilidad de que acabemos yéndonos al garete de una manera indirecta, debido al agotamiento de los recursos del planeta por la sobreexplotación indiscriminada y el cambio climático (tengo serias dudas de que, al ritmo que vamos, nos de tiempo de conquistar el espacio).

Es posible que ya sea demasiado tarde para cambiarlo, y que hayamos traspasado el umbral del ‘no retorno’ debido a que los efectos que hemos causado en el planeta sean irreversibles.

El futuro dictará sentencia.

Pero si seguimos en esta dirección estamos abocados a la desaparición, o a un inmenso retroceso en forma de reducción masiva de la población y de los recursos, como consecuencia de un cataclismo natural o artificial a escala global.

Puede que suene a marketing espiritual pero creo que es muy necesario y urgente un cambio radical en la conciencia colectiva, que definiría como la forma en que se manifiesta la masa humana planetaria por medio de sus creencias y conductas.

Y cierro el artículo con un vídeo del maestro Carl Sagan que resume todo lo que te he venido planteando de una manera excepcional.

Somos una mota de polvo suspendida en un rayo de sol en la inmensa oscuridad cósmica. En toda esta extensa oscuridad no hay ninguna pista de que la ayuda vendrá de otra parte para salvarnos de nosotros mismos.

Para Saber Más

Carl Sagan – El mundo y sus demonios
• El mono desnudo – Desmond Morris
• El gen egoísta – Richard Dawkins
• La conjura de los machos – Ambrosio García Leal
• La especie elegida – Juan Luis Arsuaga
• Darwin y el Diseño Inteligente – Francisco J. Ayala
• La sexta extinción – Fernando Jiménez López

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes

¿Te atreves a subir al barco?