El cuerpo en acción en un partido de béisbol

Nuestro cuerpo nos está hablando constantemente a través de nuestras sensaciones físicas (sueño, hambre, sed, frío, calor, dolor), de nuestras emociones (alegría, tristeza), y de nuestros sentimientos (amor, odio), y es mediante la conciencia corporal que podemos escuchar sus mensajes.

Escucha tu cuerpo para mejorar tu vida.

Al contrario que la mente, siempre lista para tratar de imponer sus argumentos y reescribir nuestra experiencia, nuestro cuerpo no miente.

Y por eso, cuando surge la incoherencia, es en el cuerpo donde se halla la verdad.

Conciencia Corporal. Las señales del cuerpo

Nuestro cuerpo comunica y refleja cómo nos sentimos y nos ofrece información constante sobre nuestro estado de ánimo.

Nuestra expresión corporal denota nuestras sensaciones internas. Una información que normalmente percibimos con más claridad en los demás que en nosotros mismos.

Es por ello de vital importancia desarrollar nuestra conciencia corporal y profundizar en la escucha de los mensajes de nuestro cuerpo.

Hacerlo repercute no sólo en nuestra salud física, sino también en la forma en que nos relacionamos con los demás.

Mejorando nuestra posición corporal o cambiando nuestra forma de expresión (lenguaje no verbal), podemos incidir directamente en nuestro estado de ánimo y en la gestión de nuestras emociones.

Darnos cuenta de cómo reacciona nuestro cuerpo ante ciertas emociones es también una forma de conocernos mejor a nosotros mismos.

Y esto se consigue siendo conscientes de cuales son nuestras reacciones físicas automáticas ante determinadas situaciones, lo cual nos va a proporcionar la posibilidad de modificarlas, si creemos que nos perjudican.

A través del entrenamiento en la observación de la expresión corporal propia y de los demás, podemos adquirir las capacidades necesarias para influir en nuestro comportamiento y en nuestro estado.

La Unión Mente-Cuerpo

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) somatizar es transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos de manera involuntaria.

En muchas ocasiones el malestar que sentimos no tiene su origen en un problema físico sino que viene derivado de algún problema psíquico.

Esto es así porque cuerpo y mente están íntimamente relacionados, forman una unidad inseparable y se afectan mútuamente.

Cualquier tipo de conflicto emocional altera nuestro organismo en gran medida, así como también nuestras sensaciones físicas influyen en lo que pensamos.

Para entender el cuerpo es necesario entender la mente, y para entender la mente es preciso entender el cuerpo.

Nuestra mente suele dispersarse entre recuerdos, pensamientos y planes para el futuro, y es una gran generadora de contradicciones y conflictos, sin embargo nuestro cuerpo, a través de los sentidos, nos ancla siempre al tiempo presente.

Tomar conciencia de nuestro cuerpo centrando la atención en nuestras percepciones sensoriales, nos permite vivir el momento.

Esto nos ayuda a ser más conscientes, a centrarnos y a sentir nuestras necesidades.

Nuestro cuerpo no es un simple envoltorio o fardo con el que cargamos, sino una parte fundamental de nosotros mismos que nos permite acceder al disfrute mediante la percepción por medio de nuestros sentidos.

En muchas ocasiones nuestros pensamientos en forma de preocupaciones o miedos nos limitan el disfrute de una situación determinada, o directamente lo anulan hasta hacerlo desaparecer.

Como por ejemplo ocurre con el tan cacareado ‘gatillazo’ masculino, que frecuentemente suele tener un origen más psicológico que físico, y también con muchas otras experiencias similares.

El cuerpo habla en presente pero no solo nos muestra nuestras experiencias físicas (nuestro historial de golpes) sino que también refleja nuestro pasado emocional y mental, el cual ha quedado registrado en nuestro funcionamiento orgánico, algunas veces de manera crónica si no sabemos corregir nuestras actitudes.

Escucha Tu Cuerpo

Sabemos que, para influir y cambiar cualquier comportamiento en nuestras vidas, lo primero es ser conscientes de su existencia, y lo segundo comprender su funcionamiento.

El cuerpo no es una excepción a estas premisas, y por ello debemos empezar por fomentar la conciencia del cuerpo como medio para abordar posteriormente el cambio que necesitamos.

Existen muchas técnicas que abordan este tema. He buscado en internet al respecto, y he escogido tres métodos para facilitarte el acceso a la información, por si quieres lanzarte a experimentar con alguno de ellos:

1- Técnica Alexander

Consiste en una manera de entender cómo está diseñado el cuerpo para dejarle funcionar de forma natural.

Nos ayuda a detectar los hábitos de movimiento que no respetan nuestra estructura o nuestra salud en general y nos proporciona un método de reeducación para establecer una buena coordinación entre cuerpo y mente.

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2-Sofrología

Su objetivo principal es ayudar a la persona a darse cuenta de su estado físico, mental y emocional.

Te ayudará a conocer como es tu cuerpo y de qué manera somatiza cuando sufre estrés.

A saber cómo son tus pensamientos, en especial aquellos que son automáticos y distorsionados, y cuáles son y cómo te influyen tus emociones.

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3- Método Feldenkrais

Se trata de un proceso de aprendizaje que usa el movimiento y la toma de conciencia para descubrir y desarrollar una organización musculoesquelética más eficiente (ya sé que suena superebuscado y es que lo es, me ha costado lo suyo encontrarlo jeje).

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Y para quién no desee embarcarse en aventuras tan exóticas (y probablemente con dinero de por medio), y quiera tener acceso a poder experimentar mejorías palpables de una forma más simple y accesible, van los siguientes enlaces a excelentes artículos de reconocidos blogueros.

Mini meditaciones

Ejercicios efectivos para tu salud mental y emocional

Espero que cuando menos te resulte interesante la lectura del material que te propongo.

Lo ideal sería que pudieses implementarlo en tu vida y obtener beneficios, y me encantaría saber de tu opinión y experiencias al respecto.

Yo llevo ya un tiempo siendo más consciente de mi cuerpo, de mis percepciones y mis reacciones, y eso es lo que me ha llevado a una sustancial mejora de mis hábitos, enfocados a una mejora de mi salud tanto emocional como física.

Uno de los cambios que he realizado, y que mejores resultados me ha dado (y me sigue dando), tiene que ver con el programa de entrenamiento que sigo actualmente, y del que te hablo en mi artículo cómo ponerse en forma y mejorar la salud sin ir a un gimnasio.

Échale un vistazo y me cuentas que te parece.

Cuida de tu cuerpo para que tu alma tenga ganas de habitarlo. Proverbio chino.

[Hice la foto de portada en una de mis excursiones ciclistas. Nada como un partido de béisbol para sentir el cuerpo (menudo bolazo que me llevé mientras ocupaba mi visión en otras cosas que no eran la pelota)].

 

Juan Núñez
Juan Núñez
Me llamo Juan y desde marzo de 2013 escribo en esta página sobre búsquedas, experiencias, reflexiones, aprendizajes, autenticidad y todo aquello que espero me conduzca hacia el propósito de disfrutar de una vida más coherente y con sentido. “Si quieres ser un héroe para los demás empieza por serlo para ti mismo”. Eso es lo que predico y eso es lo que persigo ¿Te apuntas?

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes

¿Te atreves a subir al barco?