Hace unos días que he regresado de un Tour por La France que a la postre ha resultado ser en parte un viaje turístico, en parte un viaje existencial. Durante el mismo, y a medida que pasaban los días, me planteaba con más frecuencia lo que estaba haciendo y cómo lo estaba haciendo, entrando de esta forma en una espiral reflexiva que me impedía disfrutar del viaje todo lo que hubiera querido.

Banco de Vitoria

Esta es una foto que saqué una de las noches en que salí a caminar en solitario cavilando sobre mí y mis circunstancias. Se trata de un banco de unos diez metros de largo con iluminación roja por debajo. Me senté en el suelo observándolo y me pareció una buena metáfora de lo que me estaba sucediendo porque veía en él una representación de mi propio camino, bañado por una luz roja intensa que representaba peligro; un aviso que me decía: detente, no sigas por ahí, cambia de rumbo.

El Viaje Existencial

Con respecto a este tipo de reflexiones acerca de miedos, dudas e inseguridades en artículos anteriores escribí:

<<No es conveniente esperar a que la desesperación, el dolor o el sufrimiento te impulsen a cambiar. Puede que sea demasiado tarde. Todos tenemos la capacidad de cambiar cuando decidamos hacerlo, por pura convicción y con voluntad, sin necesidad de ningún otro motivo. CRÉETELO. Las convicciones son una fuerza muy poderosa e impulsora.>>

<<Sal de ese círculo dañino con valor y decisión. Piensa en lo que puedes ganar haciéndolo, en lo que tienes que soportar haciendo lo mismo. Busca referencias positivas, céntrate en ellas y HAZLO. La mayoría de las veces la dificultad está en dar el paso, en tomar la decisión y ponerse a ello sin vuelta atrás. Una vez hecho esto te darás cuenta de que no es tan terrible.>>

<<Tenemos miedos que son necesarios (relacionados con preservar la vida) y otros que nos perjudican y limitan (por ejemplo a viajar solo, conocer gente). Si pretendes superar tus temores acerca de algo, debes enfocarte en lo que deseas alcanzar para modificar los circuitos cerebrales establecidos. Si te enfocas en lo que temes, lo reforzarás.>>

<<Romper con la rutina viajando, conociendo gente nueva, realizando nuevas actividades y viviendo experiencias puede ocasionar un cambio de perspectiva. Nos hace ver que existen otras posibilidades y otros modos de hacer, otras realidades. Tan solo esto ya puede ser estímulo suficiente para transformarnos porque ya hemos empezado a cambiar nuestra forma de pensar.>>

Reflexionando sobre estos mensajes me doy cuenta de que lanzo muchas recomendaciones y arengas que en ocasiones yo mismo soy incapaz de seguir.

Si bien es cierto que he conseguido realizar muchos cambios en hábitos y comportamientos con estas estrategias, también lo es que todavía me quedan muchos otros que abordar y que, seguramente, sean estos los más difíciles por el grado de miedo que conllevan.

A menudo sigo sintiéndome encarcelado e insatisfecho, rodeado por barreras que me inmovilizan, atado al pasado por lazos que no consigo aflojar o romper y actitudes que no consigo cambiar.

Mi mérito reside en que no rehuyo el enfrentamiento y en que la derrota no hace que me rinda, sino que refuerza mi determinación a seguir dándome de cabezazos contra todo aquello que me oprime.

En una de mis primeras publicaciones enumeré lo que consideraba que escribir un blog podía aportarme:

1- Enriquecerme: Escribiendo sobre mis experiencias y expresando mis opiniones sin trabas ni censuras. Ampliando y consolidando mis conocimientos a través de la documentación previa. Mejorando mis capacidades de comprensión y expresión.

2- Reconocerme: Tener una base de datos organizada e interactiva de mis opiniones y conocimientos que poder analizar con la perspectiva del tiempo me ayudará a progresar en mi crecimiento personal.

3- Que me conozcan: Exponiéndome. Mostrándome a los demás cómo soy, cómo pienso, lo que me interesa y lo que me preocupa. Es un buen balcón desde el que asomarme al mundo.

4-Explorar y descubrir: Comunicando e interaccionando con gente nueva. Aprendiendo de esas interacciones. Generando oportunidades y abriéndome a nuevas y enriquecedoras experiencias.

Creo sinceramente que he conseguido enriquecerme y reconocerme, sin embargo no tanto que me conozcan.

Con respecto a este punto en otra publicación más reciente escribí:

<<Me he preguntado muchas veces si compartir no solo lo que sé, sino también lo que siento, puede realmente ayudar a alguien, y he llegado a la conclusión de que sí, de que puede. En primer lugar me ayuda a mí mismo por lo que te acabo de contar y, en segundo lugar, he podido comprobar la alta identificación que produce escribir con honestidad y exponiéndome. Nos gusta reconocernos en los demás, saber que nuestras dificultades son las de otros y, en el fondo, que tenemos las mismas o muy parecidas necesidades. Supongo que la expresión “a corazón abierto” se refiere a esto y cuando la pongo en práctica es tan liberador que hace que me pregunte por qué no siempre tengo el valor para hacerlo. En realidad conozco la respuesta pero eso no hace que deje de hacerme la pregunta cada vez que fracaso.>>

Quédate con la última frase: ‘conozco la respuesta pero eso no hace que deje de hacerme la pregunta’.

Quizá estas pensando: ¿por qué necesitas hacerte una pregunta de la cual sabes la respuesta?

Es sencillo: necesito seguir preguntándome por qué fracaso para así poder algún día triunfar.

Toda esta recopilación de fragmentos de publicaciones anteriores viene a confirmar el punto dos: reconocerme. Y ahora que estoy analizando con la perspectiva del tiempo todas estas reflexiones alcanzo a ver cosas que me están resultando esclarecedoras.

Como creo que le pasa a la mayoría, me es mucho más fácil analizar a los demás que a mi mismo y por eso, tener la oportunidad de verme a través de lo que he escrito, me ayuda a descubrirme y a saber que es lo que debo hacer o dejar de hacer para alcanzar lo que quiero.

Otra cosa es que consiga llevarlo a cabo.

Con respecto a explorar y descubrir quiero dar un salto cuantitativo en cuanto a ‘abrirme a nuevas y enriquecedoras experiencias’, y te aseguro que lo voy a hacer.

Ya está bien de predicar y recomendar, se acabaron las excusas, es hora de actuar y demostrar.

He descubierto que para vencer el miedo no necesito de más teorías, estrategias, leyes o paradigmas; me basta con decisión y valor, huevos si lo prefieres, y te digo que los míos ahora mismo van cargaditos (los comentarios abajo please).

Mi próximo viaje sí que va a ser existencial porque lo haré sin rumbo fijo y en solitario, y porque si en este último planté la semilla en el que viene crecerá el jodido árbol.

Será, como reza el título de este artículo, por cojones y sin política y totalmente diferente a cualquier otro viaje que haya hecho hasta ahora. Porque ya estoy harto de excusas y de mierdas y porque cuando tengo un cortocircuito de estos hasta superman moja los calzoncillos (se mea de la risa, claro).

En la siguiente imagen puedes ver como el jodido árbol ha empezado a crecer.

Corte de manga al banco de luz roja

No sabría explicarlo, pero en el mismo instante en que escribía lo anterior y no sabía hacia donde tirar con mis paranoias, mi compañera bloguera Kate publicaba lo siguiente en twitter:

Me picó la curiosidad, visité el enlace que compartía y quedé gratamente sorprendido con la letra de esta canción que Kate dice amar.

Su mensaje encaja perfectamente con lo que describo en este artículo y por ello no puedo hacer otra cosa que recomendarte que la escuches. Puedes hacerlo haciendo click aquí.

Aquí te dejo un pequeño fragmento de ‘Alegre viajero’ que me parece especialmente revelador:

<<Si el mundo ya no te entiende y no reconoces tu hogar,
si huyes en busca de un destino libre y es para soñar que vives,
fiel pasajero con tus verdades al hombro vas,
harto de vagar entre escombros, por eso escribes.
Alegre viajero, en tu piel sentiste el frío,
decides que ha llegado el momento y sientes los nervios,
desde que fuiste un crío en cada viaje viste magia,
y la nostalgia te viste y caminas para dar gracia.
Cada segundo sueñas con volar mas lejos,
con mejorar y ver la luz de sus ojos,
busca un lugar sin dueño, alegre viajero y vive libre,
abre tu puerta, veras la fuerza que te hará invencible.>>

Ahora ya lo sabes

Ábreme tu puerta y tendrás noticias mías

Por cojones

Y sin política

Descubre el valor de ser auténtico para alcanzar una vida con sentido y propósito.

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes.

¿Te atreves a subir a este barco?