Cartel Up in the air

Up in the air (“Amor sin escalas” en Hispanoamérica, y “En el aire” en España) es una película dirigida por Jason Reitman en 2009, que está basada en la novela homónima de Walter Kirn publicada en 2001, y en la que se aborda un estilo de vida dominado por el capitalismo y alejado de cualquier tipo de compromiso en forma de relaciones personales.

Me gusta analizar todas aquellas películas que no solo me han gustado y están entre mis preferidas, sino que también me han dejado huella, ya sea por los temas que tratan, las lecciones que aportan, o por lo que me han ayudado a conocerme a mi mismo y al mundo en que nos desenvolvemos.

Lo que pretendo es ofrecerte mi punto de vista sobre estas películas y todas aquellas reflexiones que a mi modo de ver merece la pena destacar y compartir contigo.

Si todavía no has visto la película de hoy te sugiero que lo hagas antes de continuar leyendo, ya que voy a destripar todo el argumento y esto puede hacer que su posterior visionado ya no te resulte satisfactorio. De esta forma también tendrás una opinión propia que me encantaría que me hicieses llegar a través de los comentarios.

Sinopsis de Up In The Air

Ryan Bringhmam (George Clooney) es un carismático empleado de una consultora que es contratada por otras empresas para despedir a sus empleados. Su trabajo consiste en recorrer Estados Unidos viajando a los lugares donde ha de despedir a determinadas personas, con el objetivo de entrevistarse con ellos para comunicarles su cese de una forma rápida y lo menos traumática posible.

Su vida transcurre básicamente ‘en el aire’, acumulando horas de vuelo con la ambición de alcanzar los diez millones de millas que le otorgarán un premio especial: una tarjeta personalizada que solo poseen otras 6 personas en el mundo, y que le otorgará reconocimiento, estatus y muchos privilegios para seguir volando.

Totalmente desapegado de su familia, Ryan se mantiene alejado de cualquier relación estable que pudiera complicarle su modo de vida haciéndole asumir algún tipo de carga.

Desarrollo de Up In The Air

La llegada de la joven Natalie (Anna Kendrick) a la consultora, con un impresionante expediente y la propuesta de nuevos métodos de despido virtuales que reducirán costes suprimiendo los desplazamientos de los empleados, amenaza con romper el estilo de vida de Ryan, que trata de defender su forma de trabajar ante su jefe (Jason Bateman), intentando demostrarle que es la más adecuada y eficaz a la hora de tratar con personas que pasan por uno de los peores momentos de sus vidas (su despido).

El jefe decide que Natalie viaje una temporada acompañando a Ryan, para que pueda aprender sobre el terreno y comprobar por sí misma si el sistema de despidos por videoconferencia que desea implantar es viable, o para que Ryan le demuestre que sus métodos son mejores y Natalie no está capacitada y se equivoca.

La relación entre Ryan y Natalie comienza siendo difícil dadas sus casi opuestas formas de enfocar la vida, y no solo en lo profesional sino también en lo personal. Natalie tiene un gran expediente académico, muchas ideas y el ímpetu de la juventud, pero carece de experiencia, cualidad de la que Ryan va sobrado. Esto hace que choquen al principio aunque pronto comienzan a aprender el uno del otro y a tratar de comprenderse mutuamente.

Escena en el aeropuerto

[Ryan explica a Natalie los beneficios de aligerar peso en su maleta]

Durante las entrevistas de despido que realizan, Natalie observa  la forma de trabajar de Ryan, y se encuentra con que algunas situaciones son realmente duras, cuando algunos empleados se echan a llorar o reaccionan de forma violenta. Esto hace que empiece a darse cuenta de que las cosas nos son tan sencillas como ella pensaba, y de las muchas contradicciones existentes entre su trabajo y su particular visión de la vida.

En una especie de ironía del destino su novio la abandona mediante un mensaje de texto enviado al móvil.

Una vida sin cargas

En el tiempo libre de que dispone Ryan se dedica a impartir conferencias en las que defiende su estilo de vida desapegado y minimalista, lo más alejado posible de cargas tanto materiales como sentimentales. Su teoría es que el movimiento es vida y cuanto más peso transportemos menos podremos movernos, coartando nuestra libertad y aumentando nuestra insatisfacción.

Ésto lo representa induciendo a que nos imaginemos una mochila sobre nuestros hombros, y a que sintamos su peso a medida que la vamos cargando con todas nuestras pertenencias. Primero las pequeñas cosas materiales como las que guardamos en nuestra casa: objetos personales, ropa, regalos, recuerdos. A continuación cosas más grandes como muebles, electrodomésticos, el coche, la propia casa. Se trata de sentir todo esa carga y ver lo difícil que resulta movernos con tanto peso en nuestras espaldas. A continuación quemaremos la mochila con todo lo que hayamos metido dentro, para experimentar lo estimulante y liberador que supone encontrarnos de repente sin nada.

Nos vamos echando cada día peso encima hasta que no podemos casi ni movernos, y el movimiento es vida.

A continuación propone que cojamos una nueva mochila y sintamos el peso que supone llenarla con todas las relaciones que tenemos con las personas que nos rodean: familia, amigos, pareja, compañeros de trabajo. Las relaciones personales son la carga más pesada de nuestras vidas, y como seres humanos podemos decidir si cargar o no con todo ese peso. La filosofía de Ryan concluye: si nos movemos despacio morimos rápido.

Él mismo es un gran ejemplo de todo lo que defiende, ya que viaja cerca de 300 días al año y el resto del tiempo lo pasa entre su empresa y un pequeño piso de una habitación que tiene alquilado, casi sin muebles ni efectos personales. Sus pertenencias más importantes caben en la maleta que prepara con esmero para sus viajes, y sus relaciones personales son meramente superficiales y sin implicación emocional, manteniendo un escaso contacto también con su familia.

El Compromiso

En uno de sus viajes, Ryan conoce a Alex (Vera Farmiga) en la cafetería de un hotel, y enseguida se da cuenta de que son como almas gemelas. Los dos parecen tener el mismo gusto por viajar y el mismo tipo de filosofía desapegada, por lo que la atracción mutua es inmediata. Pasan la noche juntos y tratan de coordinar sus futuros desplazamientos para poder así encontrarse en otros lugares y seguir disfrutando el uno del otro.

Escena en el bar

Más adelante Alex acude como pareja de Ryan a la boda de una de sus dos hermanas. Justo el día de la ceremonia el novio de su hermana pasa por momentos de miedo y dudas ante el compromiso, y en un nuevo momento de ironía es Ryan quién ha de convercerle para que siga adelante, lo cual, a pesar de ser él mismo un ejemplo de todo lo contrario, consigue con argumentos como:

“Todo acaba en la tumba. Todos vivimos una cuenta atrás que no se puede ralentizar ni pausar, y al final todos acabamos igual. En tus recuerdos más entrañables, en los momentos cruciales de tu vida ¿estabas solo? Si es que no eso significa que la vida es mejor en compañía. Todos necesitamos un copiloto.”

Ryan disfruta al lado de Alex y comienzan a aflorar sus sentimientos, dándose cuenta de sus necesidades y de lo que ofrecen las relaciones que ha estado esquivando toda su vida. Ésto va a suponer su mayor desafío, porque se comienza a cuestionar sus propias convicciones e incluso lo correcto de su estilo de vida. Tras la boda, cuando vuelven a separarse en el aeropuerto, Ryan por primera vez en mucho tiempo se siente solo.

La experiencia  adquirida por Natalie al lado de Ryan y el éxito de las pruebas de despidos realizados por videoconferencia, hacen que el jefe de la consultora decida implantar el método, lo cual implica que Ryan deje de viajar y pase a tener una residencia fija.

Vivir en un lugar específico durante mucho tiempo unido a lo que siente por Alex, hace que Ryan se replantee su modo de vida, y en un arrebato abandona una de sus conferencias para ir en su busca, solo para llevarse una gran decepción cuando se presenta en su casa y comprueba que Alex está casada y tiene hijos.

En el viaje de regreso a casa, Ryan recibe la noticia de que ha alcanzado los 10 millones de millas de vuelo, recibiendo por ello el reconocimiento que tanto había perseguido hasta entonces, pero su cambio de perspectiva y su estado anímico no le permiten disfrutar de este hecho como esperaba, hasta el punto de que, cuando el comandante del avión le pregunta de donde es, solo acierta a contestar: “soy de aquí”.

Cuando el nuevo sistema de despidos lleva una temporada funcionando, llega la noticia de que una de las personas que ha despedido Natalie hace semanas se ha suicidado.

Natalie abandona la consultora muy afectada (renunciando por sms) quedando el sistema en cuestión, lo cual hace que el jefe de Ryan rectifique dando marcha atrás y le devuelva a su anterior estilo de vida.

Mi Opinión

Up in the air es una película que me ha gustado mucho por el modo en que se asoma al mundo despersonalizado que se está imponiendo en la sociedad moderna, y a cómo la forma en que nos relacionamos está cambiando a marchas forzadas.

Cuando hace tan solo unas décadas se contemplaba básicamente una sola forma de enfocar la vida, ahora las opciones son múltiples y no hay una que haya de ser más válida que la otra.

Según las necesidades, creencias y circunstancias propias de cada cual, podemos decidir entre el abanico de opciones que se nos presentan, teniendo en cuenta que todo esto puede variar con el paso del tiempo en función de nuestras experiencias.

El que hoy día manifiestes que no quieres casarte o tener hijos no significa que en el futuro no vayas a sentir esa necesidad, y lo mismo pasa con la circunstancia contraria.

Me gusta mucho disfrutar del cine de ficción y de increíbles efectos especiales, pero cuando se me presenta una buena historia humana como ésta, o las de otras películas que también he analizado como 21 Gramos o Shame, es cuando alcanzo a comprender y a sentir la verdadera magia del llamado séptimo arte.

¿Cuántas veces vemos una película y podemos pensar: me encantaría que ese personaje existiera para poder hablar con él? Pues bien, para mí ésta es una de ellas.

Este estilo de cine que nos hace reflexionar sobre nuestras vidas y sobre nuestras propias creencias y decisiones, es el realmente valioso por el alcance y la influencia que puede llegar a tener sobre nosotros, y es precisamente por eso que me gusta reflexionar en estos artículos sobre este tipo de películas.

Las interpretaciones de Up in the air son muy buenas y el trío protagonista contribuye en gran medida a dar credibilidad a la historia, y a conseguir que nos identifiquemos con lo que en ella se expone.

También me gusta que el final no se decante por ninguna opción como la correcta, quedando bastante abierto a la interpretación del espectador, como dejando flotar “en el aire” que no existe ninguna opción perfecta, y que cada cual debe elegir según sus propias circunstancias y necesidades.

Estas son las reflexiones que extraigo de Up in the air:

La despersonalización de la sociedad moderna digitalizada lleva consigo una pérdida de valores que hace que el que unos se ahoguen y pasen por sus peores momentos vitales ya no sea importante, convirtiéndose en una buena oportunidad para enriquecerse a costa de ser inmune a las desgracias ajenas.

 Nuestras posesiones materiales representan un lastre que nos ata y esclaviza, haciéndonos cargar con un peso demasiado grande que nos resta movilidad. Moverse es vivir y por ello deberíamos prescindir de todo aquello que nos lo impide.

Las relaciones personales nos aportan mucho y ciertamente son necesarias, pero dependiendo de como las enfoquemos pueden convertirse en un gran peso que nos limita y nos resta libertad. Las expectativas y los juicios de los demás sobre nuestro comportamiento nos condicionan, y debemos liberarnos de ellas si queremos vivir acorde a lo que somos y queremos.

Todos tenemos por un lado la necesidad de estrechar lazos, de afectos y de amor, y por otro una necesidad de independencia y libertad. Lo difícil resulta conciliar ambas sin caer por un lado en la extrema dependencia o por el otro en el aislamiento y la soledad.

Las relaciones pueden ser la fuente de lo mejor y también de lo peor. Tienen una doble cara que hace que la situación perfecta no exista, pero nos acercaremos más a ella si conseguimos aceptar nuestras limitaciones y que no todo depende de nosotros, sino que las demás partes también toman sus propias decisiones.

• Lo que hoy creemos querer no necesariamente ha de coincidir con lo que querremos en el futuro, porque el cambio de opinión, de creencias y de necesidades es algo inherente al ser humano.

Destacado

Te dejo con una escena que contiene un diálogo en el que se resume bastante bien el dilema sobre las relaciones que se plantea en la película.

Y ahora dime:

¿Cual es tu punto de vista acerca de todo lo que aquí te expongo?

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes

¿Te atreves a subir al barco?