Vestuario de gimnasio

Ponerse en forma y mejorar la salud no es algo que esté fuera de nuestro alcance si no podemos o no queremos acudir a un gimnasio. Muy al contrario, hoy voy a contarte que ir a estos lugares puede hacer que tu salud empeore en vez de mejorar, y que trabajar en casa o al aire libre es una muy buena opción si sabes qué hacer y cómo hacerlo.

Nunca he sido un tipo que haya destacado por practicar mucho deporte. Durante mi niñez y adolescencia sí que me gustaba jugar a fútbol y a baloncesto, andar en bici y en monopatín, y subirme y tirarme (o caerme) de todos los sitios imaginables (también le daba a las canicas, pero eso no cuenta); sin embargo el tema de correr largas distancias o el gimnasio nunca me gustaron demasiado (y siguen sin gustarme).

Más o menos entre los 18 y los 21 años sí que estuve acudiendo a un gimnasio para realizar rutinas de pesas, y aunque obtuve buenos resultados (en cuanto a ganancia de músculo y definición), lo cierto es que me costaba bastante esfuerzo ser constante y no lo disfrutaba demasiado.

Valoro los gimnasios como centros sociales donde se puede conocer a mucha gente y establecer nuevas relaciones, pero ya por entonces parece que mi cuerpo comenzaba a decirme que no eran lo mejor para disfrutar de buena salud. Enseguida descubrirás por qué.

Después de este período vino una larga época de dejadez progresiva, sedentarismo y malos hábitos que me perjudicó bastante, y que duró hasta que decidí apuntarme de nuevo a un gimnasio hace ahora cuatro años (tengo 41), para intentar mejorar mi deteriorada salud a base de ejercicio y también con un cambio en mi alimentación.

Tenía bastantes problemas de espalda, principalmente porque me movía poco y permanecía mucho tiempo sentado adoptando malas posturas. Eso sin contar la vértebra que tengo aplastada desde hace unos siete años (la D12), después de haber aterrizado con el culo en una caída desde unos tres metros el día que descubrí que la gilipollez no desaparece por sí sola con el paso de los años.

Mis Resultados Tras Varios Años En Un Gimnasio

En la imagen que encabeza este artículo puedes ver el vestuario del gimnasio al que acudí durante varios años a machacarme entre tres y cuatro veces por semana, una media de dos horas al día, intentando fortalecer mis músculos, y buscando en general una mejora de mi salud (y de mi estética por supuesto).

¿Y cual fue el resultado?

Pues si bien es cierto que aumenté mi masa muscular y mejoré mi aspecto físico, también lo es que:

  • Continuaba doliéndome la espalda con bastante frecuencia.
  • Tuve varias contracturas dorsales y lumbares.
  • Padecía tendinitis en ambos codos y en el hombro derecho (algo a lo que también contribuyó mi afición creciente por el tenis y el pádel).
  • Sufrí sobrecargas en los trapecios que me provocaban fuertes dolores de cabeza.
  • Y muchas otras lesiones menores en diversas partes del cuerpo (muñecas, cervicales, pectorales, abdominales) que me obligaban a parar hasta que desaparecía el dolor.

Puedes pensar que todas estas dolencias se debían a que no hacía los ejercicios de la manera correcta pero, a pesar de que estoy de acuerdo en que puede haber algo de cierto en eso, de lo que estoy convencido es de que, lo que tuvo mayor peso, fue que no me ejercitaba en el lugar correcto ni con las herramientas adecuadas.

Soy un tipo muy metódico, y cuando me propongo hacer algo me gusta manejar y contrastar toda la información que me es posible, y eso es lo que también hice en esta ocasión. Investigué mucho sobre el tema y probé muchas rutinas de entrenamiento y formas diferentes de hacer los ejercicios, para acabar una y otra vez con los mismos o parecidos problemas físicos.

Algo estaba fallando y no era precisamente por una cuestión de ignorancia, sino por el hecho de manejar una información equivocada en relación a mi fisiología y a mis necesidades.

Ponerse En Forma En Casa Es Posible

Como seguía sin saber qué era lo que necesitaba hacer y cómo hacerlo para mejorar mi salud y ponerme en forma, sin lesionarme y contando con mi edad y complexión física (además de descansar de lo que estaba haciendo), continué dando rienda suelta a mis inquietudes buscando más y más información al respecto.

Esta búsqueda me condujo a seguir durante un tiempo publicaciones de diferentes blogs que abordaban los temas de la salud y el ejercicio desde diferentes puntos de vista. Sin embargo hubo dos que me engancharon sobremanera desde que los descubrí, porque me pareció que esgrimían argumentos especialmente coherentes, y su filosofía y enfoque me gustaron desde el principio.

Te estoy hablando de mdemovimiento y fitnessrevolucionario.

Me hice fiel seguidor de sus publicaciones, y fui aprendiendo y acumulando información mientras poco a poco iba dejando de lado mis rutinas en el gimnasio, dándome al mismo tiempo más descanso porque necesitaba mejorar de mis dolencias, y también porque intuía que esa etapa estaba llegando a su fin.

A través de esos dos magníficos blogs descubrí unos métodos de entrenamiento alternativos y diferentes a lo que se nos trata de imponer por la industria, y estaba más que dispuesto a probarlos para averiguar si era o no lo que yo estaba buscando.

Después de un primer periodo de aprendizaje leyendo, releyendo y asimilando la información, decidí pasar a la acción y compré el libro Desencadenado, tu cuerpo es tu gimnasio que Marcos (el creador de Fitness Revolucionario) vende en su web, para ponerme manos a la obra con ese nuevo método de entrenamiento que tanto prometía, y que esperaba me proporcionara los resultados que buscaba.

Y de eso hace ya un año (sigo teniendo 41 🙂 ).

Después de este periodo de un año siguiendo el programa de entrenamiento de Marcos, te puedo resumir mis conclusiones en que:

  • Mis dolores de espalda prácticamente han desaparecido. Tan solo regresan ocasionalmente cuando me dejo llevar por la pereza y la desgana, y vuelvo a mis hábitos sedentarios de permanecer sentado demasiado tiempo y en posturas inadecuadas.
  • La tendinitis de mis codos y de mi hombro está muchísimo mejor. Prácticamente no me duelen, y solo he tenido algún latigazo cuando he sido imprudente y he realizado un mal gesto.
  • Me siento mucho más sano y ágil que cuando iba al gimnasio. Es cierto que no tengo tanto músculo como entonces y que estoy más fino, pero es precisamente esto lo que me hace estar más ágil, aunque no por ello menos fuerte, sino más funcional (que estoy hecho un pincel vamos).
  • No he vuelto a tener lesiones relacionadas con mis métodos de entrenamiento. Eso sí, me he vuelto muy sensato en este asunto y he aprendido muy mucho a ser consciente y a escuchar mi cuerpo, haciendo caso de sus señales.

Y aquí tienes la muestra:

Hecho un pincel

A mi edad lo que más me preocupa es la salud, la ausencia de dolor y la funcionalidad, muy por encima de la insana estética que tratan de imponernos, y eso es precisamente lo que el método de entrenamiento de Marcos me ha proporcionado después de haberlo practicado durante todo un año (y lo que me queda).

Es cierto que también lo complemento con una alimentación equilibrada que se adapta a mis necesidades, pero eso es un tema que dejo para otra ocasión.

Para alcanzar estos resultados voy a compartir contigo los puntos clave en que se basa la filosofía de entrenamiento que sigo, y que Marcos propone a través de su manifiesto revolucionario.

Manifiesto Revolucionario

Espero que quieras ser uno de los nuestros, un revolucionario del fitness, un anti-sistema. Y por anti-sistema me refiero a alguien que no acepta la visión comercial del fitness actual, alguien que conoce cómo funciona realmente su cuerpo y cómo utilizarlo para lograr resultados.

El manifiesto del Fitness Revolucionario, nuestra declaración de principios, se resume en:

  • No utilices máquinas de entrenamiento, menos si tienen displays digitales y sonidos.
  • No compres ninguno de los equipamientos que venden en la teletienda, puedes entrenar con tu cuerpo y con unas pocas pesas. No necesitas más.
  • Entrena movimientos, no músculos. Utiliza los ejercicios para los que tu cuerpo fue diseñado, la naturaleza es sabia. Nuestra revolución está alineada con nuestra evolución.
  • El cuerpo es un todo, no hagas ejercicios de aislamiento para intentar moldear un músculo concreto. Utiliza ejercicios compuestos que trabajan coordinadamente múltiples grupos musculares.
  • Olvídate de la apariencia, céntrate en la función, y te aseguro que la forma le seguirá.
  • No hagas demasiado cardio ni sesiones muy largas. Más de 2 horas de esfuerzo continuado y probablemente tu cuerpo empiece a ‘comer’ músculo para alimentarse.
  • Focalízate en tu fuerza, no en tu peso. Desarrolla tus músculos y ellos se encargarán de quemar calorías hasta que alcances tu peso adecuado.
  • Trabaja como un atleta o como un gimnasta, no como un culturista. Un culturista tiene un cuerpo anti-natural, te aseguro que no hubiera sobrevivido en los tiempos de nuestros antepasados.
  • Estar en forma es simple, pero no fácil, requiere determinación y esfuerzo.
  • Aprende a estar cómodo mientras estás incómodo, el dolor es inevitable, el sufrimiento opcional.
  • Valora tu futuro más que la comodidad del presente.
  • Valora más tu cuerpo y menos la ropa con la que lo vistes.
  • La edad es un número, la juventud es una elección. La revolución no envejece y debe durar toda la vida. Por tanto, debes ser paciente, los resultados no se consiguen de un día para otro, ninguna revolución que merezca la pena ocurre en una noche. Persiste y lograrás tu objetivo.
  • Deja que la naturaleza sea tu farmacia. Alimenta bien tu cuerpo y no tendrás que tomar ninguna pastilla por el resto de tu vida.
  • La revolución no distingue entre sexos, todos son bienvenidos a la causa, y no hay diferencias en el entrenamiento.

Y sobre todo sigue explorando y sigue experimentando. Yo lo sigo haciendo y siempre aprendo algo nuevo.

En el ámbito de la mejora de tu cuerpo, como en tantas otras cosas, aplica el dicho:

“Confía en quien busca la verdad, duda de quien afirma haberla encontrado”.

Mi Filosofía Y Motivaciones

En la actualidad no cabe ninguna duda de que la gente vive más años, pero eso no implica necesariamente que se tenga una mejor salud que cuando la esperanza de vida era mucho menor. La principal causa de la longevidad de hoy día está en los avances médicos, y no en la amplia colección de insanas costumbres y hábitos que practicamos a diario.

Vivimos más tiempo pero no necesariamente nuestra calidad de vida es mejor, porque tenemos menos mortalidad, pero más enfermedades y dolencias.

La gran mayoría de estas dolencias y enfermedades se pueden evitar si aprendemos lo que tenemos que hacer para respetar nuestro cuerpo. Éste tiene una larga historia de evolución con un gran peso sobre lo que somos ahora, y entenderla es la clave para resolver muchos de los problemas de salud actuales.

Ponerse en forma y estar sano en las sociedades modernas es ciertamente un acto de rebeldía, una batalla constante contra el bombardeo de desinformación que nos rodea, y que trata de someternos a los intereses económicos de la industria.

La única manera de obtener (si la has perdido) y de mantener la salud es a base de conocimiento y acción.

Y eso es precisamente lo que te propongo con este artículo:

1- Que busques información y que adquieras conocimientos.

2- Que pases a la acción para contrastar esa información en base a tu experiencia y a tus resultados, averiguando qué te funciona y qué no.

Es la única manera. No existen las fórmulas universales, no las busques. Solo existe lo que a ti te funciona, y la única forma de dar con ello es probando cosas y fijándote en los resultados. Ésa es la única receta que te conducirá al éxito.

Yo así lo hice, y después de haber probado muchos métodos una y otra vez, no desistí por no obtener los resultados que quería, sino que seguí buscando y probando. Y al final lo que encontré, y probé, y aún sigo probando (porque lo estoy adaptando a mis necesidades), me está funcionando muy bien.

Programa Desencadenado (Tu Cuerpo Es Tu Gimnasio)

Cómo ponerse en forma en casa

Por todo lo que te he expuesto hasta el momento, no puedo más que recomendarte que tú también pruebes el método de entrenamiento que Marcos propone en su libro Desencadenado, tu cuerpo es tu gimnasio.

No te garantizo nada porque, como ya he dicho, lo que a mí me funciona no tiene por qué funcionarte a ti. Lo que sí tengo muy claro es que quedarte parado haciendo lo mismo de siempre solo te conducirá a obtener los mismos resultados de siempre. Si son buenos o malos es algo que decides tú.

Si crees que puede interesarte adquirir el libro y unirte a la revolución haz click aquí y lee detenidamente toda la información sobre el producto que Marcos te ofrece.

Y ya solo queda que te pongas en marcha y empieces a trabajar, y esto te lo dice un tipo que va a cumplir 42 años, aparenta 30, y está haciendo muchas más cosas que cuando tenía 20 (más cosas sanas 😉 ).

No sé si tu salud te dirá “gracias”, porque no creo que por ahora sepa pronunciar palabras, pero estoy seguro de que lo notarás, y para bien, si sabes escuchar tu cuerpo, y probablemente escuchar también los cumplidos de todas las personas que se cruzarán en tu vida (a que se nota que fui vendedor de libros).

¡Y porque tú lo vales!

¡A funcionar!

¿Alguna pregunta?

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes

¿Te atreves a subir al barco?