Mural pintado

“ÓDIAME”

Considero la religión como algo obsoleto, una reminiscencia heredada del pasado con tantos aspectos negativos que seguir sus directrices resulta mucho más perjudicial que beneficioso, tanto para los individuos como para la sociedad, por eso en el artículo de hoy quiero hablarte de cinco razones de peso para rechazar la religión.

Paseando una mañana por la zona universitaria de Lugo me topé en un paso subterráneo de una facultad con el mensaje que puedes ver en la foto de portada. Lo que sugiere suscitó en mí muchas interrogantes acerca de cual fue la intención del autor al escribirlo, sin embargo hoy voy a usar esa inscripción como excusa para enfocarme en un tema que considero guarda cierta relación por sus implicaciones: la religión.

Yo me considero ateo, lo cual supone que no solo rechazo cualquier modelo de religión, sino también cualquiera de las propuestas que plantean acerca de la existencia de una entidad creadora omnipotente denominada dios, y cuya verdad es irrefutable.

Me parece perfecto perseguir el desarrollo espiritual o de la conciencia, y tratar de satisfacer esa necesidad humana de buscarle un sentido a todas las cosas, pero considero que adoptar los dogmas o seguir las directrices establecidas por cualquier religión, es una de las peores y más limitantes formas de hacerlo.

Y he adoptado esta “creencia” de “no creer” no solo por las infinitas incongruencias que la religión plantea, sino también porque me parece que es una de las mejores herramientas de manipulación jamás creadas para ejercer control y dirigir a las masas en pos de sus intereses, los cuales por cierto, no persiguen satisfacer nuestros anhelos o inquietudes, sino ejercer su poder coartando nuestra libertad.

Un gran ejemplo de cómo el ser humano desperdicia sus capacidades dejándose dominar por la superstición y el miedo, y negándose a aceptar la realidad con todo lo que eso conlleva.

En mi reciente viaje a Portugal visité la ciudad de Coimbra, y pude comprobar que en esta localidad abundaban las congregaciones religiosas. Paseando por la calle observé cómo un salón ciertamente espacioso estaba siendo acondicionado para la celebración de una de ellas, y aunque pude hacer una foto de su interior, uno de los organizadores me alcanzó en la calle “a la carrera” para ordenarme el inmediato borrado de la misma (por imposición divina supongo), a lo cual accedí con cierta sorpresa, pero con respeto.

Sin embargo sí que pude fotografiar alguno de los carteles que me encontré en el exterior anunciando el evento (y conservar la foto), y aquí tienes uno de ellos.

Anuncio congregación religiosa

Me resultan ciertamente curiosos y llamativos algunos de los títulos de las sesiones que imparten, pero me quedo especialmente con el de la segunda feira (lunes) y el de la sexta (viernes), porque lo del ‘crecimiento financiero’ y lo de la ‘liberación’ sinceramente tiene tela.

Pero me dejo de telepredicaciones y voy con el asunto, es decir, con mis razones para rechazar la religión, y que principalmente son las cinco que siguen.

Y aunque voy a centrarme en la religión católica que es la que mejor conozco, considero que estas razones son extrapolables a la mayoría de las religiones existentes hoy día.

5 Razones De Peso Para Rechazar La Religión

1. ES UNA HERRAMIENTA DE PODER Y MANIPULACIÓN

La religión fue creada por el hombre (que no por la mujer) tomando como base una determinada figura histórica destacada en su tiempo, y manipulando cualquiera de los posibles hechos y de sus posibles mensajes, con el fin de ejercer poder y control sobre las masas dirigiéndolas así a su antojo y conveniencia, y apoyándose fundamentalmente en la ignorancia y el miedo predominantes en la época.

Es una de las mejores herramientas jamás inventadas de coacción y condicionamiento, porque la conciencia humana tiende hacia la superstición en base al desconocimiento, y por supuesto supongo que la mayoría también anhelamos la vida eterna que promete, y no cualquier vida, sino la mejor vida posible según lo que conocemos, con lo cual entra en liza lo de la salvación que nos libre de todos nuestros pecados morales.

Sus manipulaciones se basan en los anhelos de comprensión del ser humano y en su miedo a lo desconocido o a lo que todavía no se puede demostrar, ofreciendo a cambio garantías inciertas todavía menos comprobables basadas en la fe y en los designios de un supuesto creador que todo lo sabe y todo lo puede.

En palabras de James Randi:

“Considere esto: un hombre cree (más allá de cualquier duda) que su dios es el único dios, es omnipotente y omnisciente, se ha creado a sí mismo y al universo entero que lo rodea, y es caprichoso, celoso, vengativo y violento. El mismo dios ofrece al hombre una alternativa entre arder en agonía eterna en un infierno con una precisa definición, o vivir para siempre en una variedad de paraísos, algunos de los cuales incluyen calles de oro y otros una amplia provisión de deleites virginales. ¿Hay alguna elección? ¿El hombre dejará de cumplir alguna de las órdenes o los caprichos de esta deidad? ¿Cómo podemos dudar que la religión es un sistema compulsivo que controla completamente a sus adherentes? Es una tiranía, una trampa, un desastre de tamaño y alcance infinitos. No quiero nada de eso.”

2. FOMENTA EL MIEDO, EL RECHAZO, LA INTOLERANCIA Y EL ENFRENTAMIENTO

El rechazo a otras posturas y creencias es una de las características de la religión, porque aceptarlas como posibles o válidas sembraría dudas sobre sus planteamientos y menoscabaría de esta forma su poder e influencia.

Solo hay un dios verdadero y ese es el mío, solo hay una absoluta verdad y esa es la que mi dios establece, proclaman.

Esta postura fomenta el odio, la intolerancia y el enfrentamiento hacia quienes no profesen las mismas creencias, o hacia quien se enfrente o no se someta a sus imposiciones, las cuales son consideradas como la única forma válida de interpretar nuestra existencia.

Creo que no hace falta que cite las multitud de aberraciones practicadas y todos los crímenes cometidos a lo largo de la historia en el nombre de la religión y de dios, los que todavía se siguen cometiendo en la actualidad, y los que se cometerán en el futuro.

Y para los que argumentan que eso no es lo que la palabra de dios promueve, sino lo que los desviados seres humanos ejecutan por virtud de sus retorcidas mentes y sus sucios corazones, que me expliquen entonces quien es el responsable, si no lo es la religión.

Como dice Richard Dawkins:

“Creo que puede afirmarse que la fe es uno de los mayores males del mundo, comparable al virus de la viruela pero más difícil de erradicar. La fe, al ser creencia que no se basa en la evidencia, es el principal vicio de cualquier religión. ¿Y quién, contemplando a Irlanda del Norte o a Medio Oriente, puede confiar en que el virus cerebral de la fe no es peligroso para los demás?”

Y no me hace falta ir a Irlanda o a Oriente Medio, aquí en España los religiosos también son ciertamente intolerantes con las personas que, como yo, no profesan ninguna otra religión o creencia de su clase, tildándonos de herejes o de embajadores del diablo, de gente merecedora del infierno y de todas sus absurdas condenas.

Cuando se den cuenta de que la irrespetuosa estrategia del miedo y la coacción solo funciona con sus acólitos, dejaré de reírme en su cara, mientras tanto que sigan buscando milagros.

Si desean obtener respeto que empiecen por respetar.

3. COARTA LA LIBERTAD Y REFUERZA LA IGNORANCIA Y LA DEPENDENCIA

La religión no te hace más fuerte y mucho menos más libre, ni te garantiza vivir mejor aunque así te lo parezca, sino más bien todo lo contrario.

La religión te hace más débil y dependiente porque dejas de enfrentarte a los hechos tal y como son, con lo cual reniegas de aceptarlos, lo que te generará no pocas contradicciones además de bastante sufrimiento. Y por ende tus decisiones ya no dependerán de ti, sino que irán en función de lo que ellos te impongan, pretendiendo que cumplas con una lista sin fin de restricciones a tu libertad.

Todas estas imposiciones bajo amenaza de purgatorios y castigos divinos, no son más que un método de control que coarta tu libre albedrío, y refuerza tu dependencia apoyándose en tus miedos.

No creo en la religión como medio imprescindible o estímulo para que la gente sea “buena”, ni tan siquiera la considero como necesaria, más bien la veo como un impedimento y una contaminación de lo que realmente podríamos conseguir de no existir sus intencionadas manipulaciones.

Cierto es que no todo es negativo y también han aportado y aportan cosas positivas, pero lo que yo digo es que no creo necesario tener que seguir a ninguna religión para hacer las mismas cosas, o incluso mejores, ya que considero que las más destacadas virtudes del ser humano se alcanzan a través de la sabiduría, en forma de conocimiento y cultura, y no a través de la imposición, el inmovilismo, la ignorancia, el recelo o el miedo.

Y además también creo que cualidades como la colaboración y la generosidad son inherentes al ser humano, porque me parecen dos grandes estrategias que han proporcionado a nuestros antepasados mayores oportunidades de supervivencia. El hecho de que estemos aquí, a pesar de todas las estupideces cometidas, es una buena prueba de ello.

No hace mucho que mantuve una conversación con una persona que se considera a sí mismo católica no practicante (de los que yo llamo “a la carta”) acerca del mensaje que promueve la película La vida de Pi.

En esta película que ciertamente recomiendo, un náufrago cuenta la historia de su naufragio y su lucha por la supervivencia en alta mar haciendo uso de metáforas, sustituyendo las supuestas figuras humanas por las de animales, con el también supuesto fin de que los crueles hechos que tuvieron lugar sean más asimilables.

Al final el desenlace de la historia es el que es, y la pregunta que se plantea es ¿tú que prefieres escuchar: la historia amable o la cruda realidad?, o lo que es lo mismo, ¿prefieres la visión religiosa o la vida real?

Creo que ya sabes cual es mi respuesta.

Fotograma de La vida de Pi

[Un fotograma de la película visualmente espectacular e impecable]

4. RECHAZA LA REALIDAD RACIONAL

Adoptando una religión vivirás ahogándote constantemente en un mar de dudas y contradicciones por las incongruencias entre lo que ellos te dicen y lo que tu razón te sugiere.

Ante cualquier pregunta o reproche, ellos argumentarán que sus planteamientos no son demostrables o cuestionables porque provienen de una fuente que está muy por encima de nosotros, y la cual no podemos comprender porque su magnificencia y sus designios escapan a nuestras capacidades: la palabra de Dios es la verdad universal y no puede ponerse en duda.

Con sus axiomas la religión trata de “cubrir huecos” en cuanto a lo que desconocemos o simplemente tememos, tan solo para generar “agujeros” todavía mayores.

Esta estrategia le funcionó bastante bien en épocas pasadas donde la ignorancia y la superstición predominaban, pero con el avance actual del conocimiento y el acceso que todos tenemos a él, el “chollo” se les está acabando.

Me resulta muy curioso comprobar como los dirigentes de las instituciones religiosas han de ir modificando sus rígidos planteamientos y estructuras para adaptarse (lo imprescindible) a la época actual, con el fin de mantener su cuota de poder e influencia, y evitar convertirse en poco más que una secta de adoradores de la inconsciencia.

La fe como forma de aceptar y adoptar creencias y convicciones no comprobables es irracional en sí misma, y entra en conflicto directo con lo que supone y plantea el método científico, donde ha de producirse una observación empírica verificable y neutral para aceptar una prueba o evidencia como válida.

La ciencia también busca la comprensión y las verdades básicas sobre el origen y el funcionamiento del universo, pero es una búsqueda que está sujeta a corrección, a revisión, ajuste, o incluso rechazo, en caso de que se presenten evidencias que entran en conflicto o son mejores.

Las supuestas verdades religiosas son inamovibles e incuestionables, creo que ya he explicado con anterioridad el por qué.

No me parece casualidad sino causalidad que cuanto más se acerca una persona hacia la ciencia, más se aleja de la religión.

Y a pesar de que existan figuras científicas que aún se empeñan en reconciliar ambas posturas, mi opinión es que, aunque compartan algunos de sus objetivos, están en polos opuestos y son absolutamente irreconciliables, y por consiguiente, toca elegir.

5. FRENA EL DESARROLLO Y EL PROGRESO

Yo soy claramente partidario del camino y del método que propone la ciencia, porque creo que es la dirección que debemos seguir y la herramienta que hemos de utilizar para avanzar en nuestro desarrollo como especie, explorando y explotando de esta forma todas nuestras capacidades.

Opino que la religión, con todos sus retrógrados y rígidos planteamientos, y toda su moralidad discriminatoria y trasnochada, se presenta como un obstáculo para el desarrollo, el progreso y el avance de las sociedades humanas, porque no solo coarta la libertad individual sino también la libertad de pensamiento, que es el motor del conocimiento científico.

Han sido siglos de restricciones al avance de éste conocimiento, impuestas en muchas ocasiones de una manera salvaje y brutal, y lo peor de todo es que todavía siguen haciéndolo.

La religión nos inmoviliza anclándonos al pasado, y no hace más que poner trabas y obstáculos al avance y al desarrollo de los pueblos, muchas veces yendo en contra de su bienestar, oponiéndose de forma constante y cínica hacia cualquier forma de libertad de elección en todo lo relacionado con la familia, la sexualidad o la medicina, por poner algunos ejemplos.

Quizá deberíamos preguntarnos de qué lado está la verdadera civilización.

¿Y Qué es la Apostasía?

Después de exponerte mis argumentos para rechazar la religión y como colofón a este artículo, quiero hablarte de que hace ya unos 3 años que he realizado todos los procedimientos existentes en España para apostatar, es decir, para renunciar a la fe católica presupuesta por el bautismo (y todos los demás sacramentos no elegidos libremente), y para desvincularme oficialmente de la iglesia católica española.

Las dificultades con las que me encontré no fueron pocas y por eso me gustaría ofrecerte mi ayuda y mi experiencia en el proceso si lo que quieres es “intentarlo”.

Te resumo el asunto diciendo que, después de múltiples cartas certificadas con solicitudes por escrito ante los responsables de las distintas instancias eclesiásticos (de menor a mayor), y de denuncias varias a los mismos ante la agencia de protección de datos, lo único que finalmente conseguí fue una reunión con el representante oficial del obispado de Lugo (mi localidad de residencia), es decir, con el Vicario general de la diócesis.

Después de varias citas fallidas en las que me fue negada la entrevista, por fin un día conseguí “echarle mano” (casi literalmente), y tras el interrogatorio al que fui sometido por el susodicho, y de grandes dosis de generosidad y de paciencia por mi parte, accedió a extender, firmar y sellar el certificado que puedes ver a continuación, en el que se hace constar mi voluntad y decisión firme y libre de renunciar a seguir perteneciendo a su organización, aceptando las consecuencias para el resto de mi vida… Amén.

Certificado de apostasía

Esto es lo único que he podido conseguir después de más de un año intentando por todas las vías que anulasen los registros con mi afiliación y mis datos que constan en sus libros. Una sentencia del tribunal supremo de septiembre de 2008 les ampara, nada que hacer.

Lo dicho, que si te satisface tanto como a mí el estar en posesión de un certificado semejante, y te atreves con las consecuencias, no dudes en ponerte en contacto conmigo y plantearme todas aquellas dudas que puedas tener, haré lo que pueda por ayudarte.

Como he leído por ahí en una frase de no sé quién, puedo decir que:

Gracias a dios, soy ateo.

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Podría extenderme bastante más con este asunto pero me apetece sobretodo saber tu opinión acerca de todo lo que aquí he planteado.

Eso servirá por una parte para enriquecer y diversificar el contenido del artículo, y por otra para reunir más información con la que orientar cualquier futura publicación que haga sobre este tema.

¿Y tú que opinas?

Descubre el valor de ser auténtico para alcanzar una vida con sentido y propósito.

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes.

¿Te atreves a subir a este barco?