Árboles iluminados

[En medio de Superárboles en los espectaculares jardines By the Bay de Singapur]

Siempre resulta enriquecedor aprender sobre nosotros mismos y sobre nuestro comportamiento, sobre nuestras tradiciones, costumbres, y nuestros motivos para practicarlas, y es precisamente por eso que hoy voy a hablarte de psicología, tradición y salud, relacionando para ello los colores, la navidad y el ajo negro.

En cuanto a tradiciones y costumbres se refiere, soy un tipo bastante rebuscado al que le gusta separarse de la masa y del hacer por hacer (no juego ni a la lotería de navidad, aunque tendrás que esperar un año para que te explique por qué 😉 ).

Suelo preguntarme e investigar de dónde vienen y cómo se originaron esas tradiciones, cuestionando el por qué perduran hoy día, es decir, cuales pueden ser los motivos que las mantienen con vida y qué es lo que nos aportan e incluso, para los mejoradores como yo (los empeñados en mejorar), en qué medida nos pueden perjudicar, y las principales razones para desterrar aquellas que lo hagan.

En esa línea, hace casi un año que publiqué el artículo nochevieja: cosas que no sabes ni has querido averiguar, donde me dediqué a investigar las costumbres relacionadas con la celebración del fin de año a lo largo y ancho del mundo, eso sí, sin cuestionarlas.

Hoy me ha dado por ofrecerte una especie de collage de curiosidades relacionadas principalmente con los colores y la celebración de la navidad, y además, de postre, hablarte de uno de los alimentos más completos que he descubierto en los últimos tiempos: el ajo negro.

Las conclusiones, como siempre, corren de tu cuenta.

¡Ponte cómod@ y vamos a ello!

Los Colores y La Navidad

Históricamente los colores más representativos de la navidad son el rojo, el blanco, el verde, y el oro.

¿Algunos ejemplos?

El rojo del traje de Papá Noel y de los frutos del clásico acebo, el blanco del invierno y de la nieve (también en la barba y el traje del gordo), el verde de todos los árboles de navidad y plantas típicas como el mencionado acebo o el muérdago, y el oro de los múltiples adornos con que los decoramos.

Estos colores parten de unos simbolismos característicos, representando esta festividad en las tradiciones cristianas desde hace cientos de años, siendo en 1570 cuando el papa Pío V estableció oficialmente que los colores litúrgicos serían blanco, rojo, violeta y verde, pasando a ser desde entonces los colores de los sacerdotes en la misa, y los que adornan el altar y el púlpito (que es de color oro, o de oro, como la mayoría de las reliquias eclesiásticas).

Vamos a ver algunos significados y curiosidades relacionadas con cada color y la navidad.

EL ROJO

El color rojo representa al fuego y a la sangre, así como al amor divino y a la generosidad.

En la liturgia de la Iglesia Católica, el rojo es recuerdo de la sangre del sacrificio. Las ropas de los sacerdotes católicos, el mantel del altar y la cubierta del púlpito, son rojos en los días en que se recuerda la Pasión de Jesús, como en el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, así como en los días de los mártires que murieron por su fe. Los cardenales también visten de rojo en honor a la sangre derramada por Cristo.

San Nicolás o Santa Claus (Papá Noel) viste de rojo porque es una figura que se basa en el obispo Nicolás de Myra (o de Bari), que vivió en torno al año 300-350, una época en la que el color de los obispos no era el violeta, como ahora, sino el rojo. En este hecho se inspiró, hacia el año 1863, el dibujante alemán afincado en Estados Unidos Thomas Nast, para diseñar a este personaje para sus famosas tiras navideñas en Harper’s Weekly, popularizando así el estilismo que ha llegado hasta hoy día.

En la tradición del nacimiento de Jesús, el Rey Baltasar ofreció como regalo la mirra, que es una sustancia rojiza, resinosa y aromática, muy valorada en la antigüedad, ya que era uno de los componentes para la elaboración de perfumes, incienso, ungüentos, medicinas, y hasta para para diluir tinta en los papiros. Incluso se usaba para embalsamar a los muertos. También en muchas representaciones el Rey Melchor viste de color rojo, aunque en cuanto a vestimenta, hoy día en la variedad está el gusto 🙂 .

Los Reyes Magos

EL BLANCO

El color blanco evoca a la pureza, la alegría, la fe y la iluminación.

El Espíritu Santo se presenta como una paloma blanca y Cristo es el blanco cordero. El unicornio blanco es el animal simbólico de la Virgen María, y los Ángeles son representados casi siempre vestidos de blanco y con alas blancas.

En la Iglesia Católica el blanco es el color litúrgico de las festividades mayores. En Navidad, en Semana Santa y en todos los días festivos en honor de Cristo, de la Virgen y de aquellos santos que no fueron mártires (para los días de los mártires el color pertinente es el rojo de la sangre), los sacerdotes católicos visten de blanco en la misa (aunque a veces los hábitos tienen tantos bordados en oro que el blanco apenas se ve).

En el catolicismo rige una regla: cuanto más alto es el rango eclesiástico, más claro es el color de la vestimenta. Por eso el párroco viste de negro, el obispo de violeta, el cardenal de rojo y el papa de blanco. El blanco es el color del rango supremo.

Blanco es también el invierno, el frío, y por supuesto la nieve, que amortigua todo ruido y evoca el silencio, y con él la paz y la tranquilidad, invitando al recogimiento y a la reflexión. Incluso existe un villancico que lleva por título “blanca navidad”, seguro que lo conoces.

EL VERDE

El color verde simboliza la naturaleza y la vida, además de la esperanza de alcanzar la vida eterna.

La navidad se celebra en invierno, una estación en la que casi ninguna planta florece, y a la que muchas incluso no sobreviven, y por eso las plantas que resisten y crecen durante ésta época (perennes) se relacionaron con esta festividad. Por ejemplo el acebo, que con sus verdes hojas y bayas rojas, se pensaba que alejaba a los espíritus malignos, y por eso se colocaba en el umbral de las casas para proteger a sus inquilinos.

En la tradición el típico árbol de navidad es verde, porque es natural (el abeto en España), aunque hoy día los árboles sintéticos se puedan conseguir en otros colores como por ejemplo el blanco.

El acebo es otra planta típica de estas fechas, y se ha utilizado desde hace muchos siglos en las decoraciones navideñas como símbolo de la fertilidad en medio del frío invierno, porque sus hojas son de un verde intenso y sus frutos también de un intenso color rojizo aunque, investigando un poco, he averiguado que empezó a utilizarse cuando la Iglesia Católica se empeñó en extender su uso como sustituto del muérdago, que consideraban como pagano.

El uso del muérdago en navidad proviene de la tradición celta, donde era una planta considerada medicinal, afrodisíaca, e incluso mística. Los Celtas consideraban que el muérdago era un potenciador de la fertilidad, y un símbolo de paz y amor, lo que llevó a que en muchos hogares se colgara una rama de muérdago en la misma entrada, como medio de atraer la buena suerte para sus habitantes y visitas, y para que reinase en la casa el amor y la paz, siendo bendecida con muchos hijos. De ahí nació la costumbre de abrazarse y besarse al cruzar el umbral en el que se encontraba colgado el muérdago (ahora ya sabes por qué era considerado pagano por la Iglesia).

Acebo

[Acebo que encontré en una calle de Lugo]

EL ORO

El color oro hace referencia a la prosperidad y a la riqueza y, por supuesto, al metal precioso.

El oro es uno de los metales preciosos más costosos y codiciados, símbolo de lo supremo y lo sublime en Oriente, hasta el punto de que todo lo dorado y amarillo sólo era para uso imperial.

Es el más importante de los colores heráldicos.

En la heráldica existe una norma según la cual los escudos solo puedan estar hechos de un solo metal (oro o plata), pero existe una excepción: el escudo del Papa. Los colores del Vaticano son oro y plata. San Pedro es el guardián de las puertas del cielo, y sus atributos son las llaves de oro y plata. El Papa se interpreta como el sucesor de Pedro, a quien representa en la tierra, por eso se llama al Vaticano “el trono de San Pedro”, y por eso hay en la bandera del Vaticano una llave de oro y otra de plata.

Las antiguas celebraciones paganas de invierno se centraban en un sol de oro en tiempo de fría oscuridad. Las luces de navidad, las velas y la estrella encima del árbol navideño, son un símbolo de la misma estrella dorada y brillante que los Reyes Magos siguieron en la tradición, para encontrar al niño Jesús. El oro también fue uno de los tres regalos (con el incienso y la mirra) con que el Rey Gaspar obsequió al niño Jesús el día de su nacimiento.

¿Y El Ajo Negro?

Quizá al hablar de la navidad, si te digo que pienses en un alimento de color negro, tu mente imagine con detalle un rico turrón o un magnífico chocolate pero no, no voy a hablarte de eso, sino de algo incluso mejor: el ajo negro.

Muy adecuado en estas fiesteras fechas cargadas de excesos culinarios (y bebinarios), el recomendarte un alimento saludable que te ayude a compensar en alguna medida tanto desorden alimenticio ¿no crees?

Además de que te he estado hablando de colores y navidad, y no he mencionado uno de los más atractivos e intrigantes al que este ajo representa: el color negro.

Ajo negro

[Composición hecha para la ocasión]

El ajo negro es un alimento muy popular en la cocina asiática (Japón, Corea, Tailandia), que se origina como resultado de un proceso lento de fermentación del ajo común (unos dos meses) bajo condiciones controladas de luz, temperatura y humedad.  Este proceso consigue incrementar unas diez veces las propiedades curativas del ajo tradicional, perdiendo por el camino su fuerte olor y sabor, y adquiriendo un tono negruzco característico con un gusto ligeramente dulce.

Su descubrimiento se produjo en Japón, cuando un científico japonés, persiguiendo eliminar el intenso sabor y persistente olor del ajo tradicional, comenzó a hacer pruebas mediante el ahumado y la fermentación de cabezas de ajo, obteniendo como resultado un alimento que había perdido el para muchos desagradable sabor, y el 97% de su olor inicial, adquiriendo una textura blanda, un sabor dulce, y un color negro que le ha dado nombre.

Todas estas cualidades lo convierten en un alimento muy fácil de digerir, eliminando por completo el mal aliento posterior a su ingesta lo cual, unido a sus magníficas propiedades, hizo que se popularizara rápidamente en Japón (donde actualmente lo consumen más de 15 millones de personas), y posteriormente en toda Asia. En occidente su comercialización es mucho más reciente, pero está ganando adeptos y extendiéndose rápidamente y, como prueba, aquí me tienes hablándote de él 🙂 .

PROPIEDADES

  • 100% orgánico, libre de pesticidas, fertilizantes, conservantes y aditivos.
  • De los 20 aminoácidos que existen, aporta 18, y de los 8 esenciales, todos.
  • Ayuda en la regulación de la presión arterial, el azúcar en sangre, los lípidos y los niveles de colesterol.
  • Fortalece el sistema inmunitario y aumenta las defensas del organismo.
  • Es un poderoso antioxidante y energizante natural, combatiendo la fatiga y el envejecimiento.
  • Combate el estrés y la depresión.
  • Limpia los riñones y es protector de las arterias, ya que contribuye a evitar su calcificación.
  • Regulariza  el  tránsito intestinal y favorece la digestión.
  • Por su alto contenido de fósforo y  azufre, actúa como un sedante especial para  los nervios.
  • Ayuda a regularizar el sueño.
  • Es bueno para quienes sufren asma y otros problemas respiratorios.
  • Ayuda en la cicatrización de heridas y en el fortalecimiento óseo.

RECOMENDACIONES

Conservarlo en lugar fresco, seco y oscuro, preferentemente en el envase en que se comercializa o, en su defecto, en un recipiente hermético (dura en torno a 8-10 meses).

 No guardarlo en la nevera porque entraría en estado de putrefacción.

 Consumir entre uno y tres dientes diarios, preferentemente por la mañana, ya que sus propiedades estimulantes y energizantes pueden alterar el ciclo del sueño (un solo diente de ajo negro contiene la misma energía que toda una cabeza de ajo común).

 Ideal en ayunas o antes de realizar esfuerzos físicos o intelectuales (se estima que su efecto dura alrededor de 8 horas).

En mi caso llevo cerca de un año tomando ajo negro todos los días (uno o dos dientes cada mañana según el tamaño), y la verdad es que estoy muy satisfecho con el resultado. Mis defensas están a tope y me he olvidado de lo que es una gripe o un resfriado, y además he notado una notable mejoría en la vista, donde tenía unos problemillas de tensión y sequedad ocular que me dificultaban el enfoque.

En cuanto a todas las demás supuestas propiedades que tiene no sabría decirte, porque es algo que no he contrastado, aunque mis últimos análisis de sangre de hace unos días lo dan todo perfecto salvo el colesterol LDL, el cual supuestamente tengo alto (esto ya desde mis primeros análisis a los 23 años), pero es algo que no me preocupa ni lo más mínimo en función de la mucha información que he ido descubriendo al respecto, y que contradice la versión más extendida que nos da la medicina tradicional acerca del colesterol, como puedes comprobar en este artículo o en este otro.

Comparado con el ajo común el ajo negro no es barato. Yo lo compro en una frutería de la ciudad donde vivo (Lugo) por 11 euros cuatro cabezas, si bien es cierto que tomando un diente (o dos) al día me puede durar cada paquete hasta 2 meses. También se puede adquirir por internet por ejemplo aquí.

¡Y esto es todo for today!

Como solía decir el detective Mike Hammer

¿Tomarás nota?

¿Sí?

¡Pues que aproveche!

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Fuentes consultadas y más información en:

• Psicología del color de Eva Heller

 http://es.wikipedia.org/wiki/Ajo_negro (alimento)

 http://ajonegro.es/propiedades-del-ajo-negro/

 http://www.revistabuenasalud.cl/ajo-negro-poderoso-energizante-natural/

 http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/prevention/garlic-and-cancer-prevention

• http://www.ajonegro.cn/ajo-negro-beneficios/

Haz click en este cuadro si quieres acceder a un índice con todas las publicaciones sobre colores que he realizado hasta la fecha, y desde donde podrás descargarte un libro para disponer de toda la información en un formato cómodo y accesible.

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