Cita con el destino

Cita con el destino es uno de los más reconocidos seminarios motivacionales que Tony Robbins imparte a lo largo y ancho del mundo, y “quédate en tu cabeza y estás muerto” una de las muchas frases que Tony suele regalar a su audiencia.

¿Que no te suena de nada?

Anda, sigue leyendo y te cuento algunos detalles.

Cita con el destino

Fue a través de Twitter que hace poco llegué a un estupendo artículo de María Mikhailova en el que recomendaba con pasión el documental No soy tu gurú, acerca de uno de los seminarios motivacionales más reconocidos del coach y motivador Tony Robbins denominado…

En su artículo María te explica de maravilla lo que vas a encontrarte en dicho documental, analizando de paso con profundidad algunas de las claves motivacionales y transformadoras que para ella en él se muestran, por lo que te recomiendo leerlo si te interesa el tema.

¿Alguna pista?

Se trata de un intenso seminario presencial de 6 días consecutivos de duración, de 12 horas cada día, con unos 2500 asistentes de más de 70 países, y que te regalan sobretodo emociones en forma de pasión, fuerza, exaltación, dolor, sufrimiento, lágrimas, amor, agradecimiento y sobretodo transformación, muchas transformaciones.

María también te cuenta cómo puedes verlo a través de la plataforma Netflix, cosa que sin embargo yo no hice, ya que pude encontrarlo en youtube, algo que tú también puedes hacer realizando una sencilla búsqueda 😉 .

Por mi parte decir que me ha parecido un documental excelente, con una realización impecable y un mensaje profundo, tan intenso que me ha tocado la fibra hasta el infinito y más allá, consiguiendo emocionarme hasta el llanto en más de una ocasión.

Y sobre Tony Robbins decirte que es, entre otras muchas cosas, uno de los autores sobre desarrollo personal que primero entraron en mi mundo cuando, llegado el momento, creció mi interés y mis ganas de evolucionar como persona con el fin de intentar mejorar mi bienestar y mi vida.

Estas son las cuatro perlas suyas que he leído hasta el momento, y que sin duda te recomiendo:

Libros de Tony Robbins

Tony es un gran motivador que me gusta mucho, y con el que me identifico debido a la forma que tiene de expresarse y de interaccionar con las personas al usar un lenguaje muchas veces vulgar o soez, el humor, y unas formas también bruscas que seguro a muchos no les parecerán nada correctas (igualito que yo, vamos 🙂 ).

Pero son precisamente esas formas y ese lenguaje lo que le hace destacar y tener éxito en lo que propone, consiguiendo que las personas accedan a los recursos exactos que necesitan en ese momento para dar el salto y obtener los resultados que desean, consiguiendo transformaciones realmente asombrosas, algunas de las cuales podrás ver en el documental.

Aunque por otra parte también creo que la mayoría de la gente que asiste a este tipo de seminarios lo hacen con una predisposición, inquietudes e historias personales que promueven mucho la conexión a un nivel emocional muy profundo, tanto entre ellos como con el propio Robbins y su equipo, lo cual facilita en cierto modo la tarea… o no.

Yo mismo estuve cerca de asistir a uno de sus seminarios en Londres hace unos años, pero al final no fui lo suficientemente valiente, o no estaba lo suficientemente desesperado.

Para mejorar en la vida se necesita inspiración o desesperación. Tony Robbins.

¿Por Qué Haces Lo Que Haces?

Durante el documental Robbins contesta algunas interesantes preguntas sobre sí mismo, como por ejemplo acerca de por qué hace lo que hace, y qué es lo que lo mueve a hacerlo, ante lo cual argumenta:

Para mí es una auténtica obsesión hacer todo lo que esté en mi mano para que la gente deje de sufrir. La obsesión de abrirse paso, la obsesión de ayudar. Soy adicto a ella porque me hace sentir que mi vida tiene un significado profundo.

Es el sufrimiento en mi propia vida lo que no me permite que nadie más sufra si es que puedo hacer algo sobre eso. Sé cómo se sienten y no quiero que nadie se sienta así.

¿Qué nos está diciendo con esto?

Ni más ni menos que está obsesionado porque es un adicto a la satisfacción y bienestar personal que hacer lo que hace le genera, lo cual está motivado por sus particulares experiencias en cuanto al sufrimiento se refiere, por su entrega y sacrificio, y por sus capacidades innatas y cultivadas para comunicar y conectar con los demás.

Esto nos revela un mensaje profundo acerca de lo que en última instancia nos mueve cuando hacemos o perseguimos algo, incluso cuando somos altruistas, generosos o solidarios con los demás.

Lo que digo es que, en el fondo, lo que nos mueve incluso cuando somos altruistas tratando de ayudar a otros, es nuestra propia satisfacción y bienestar, nuestro placer, nuestra recompensa.

Somos altruistas porque proporcionar bienestar a otros nos lo proporciona a nosotros mismos.

Y el propio Robbins no es ninguna excepción, y así lo reconoce.

El dolor es una bendición

En cuanto a la afirmación que hace acerca de que el dolor es una bendición he encontrado una cierta incongruencia.

Por un lado Robbins nos dice que nuestras peores experiencias, que suelen ir acompañadas de mucho dolor y sufrimiento, son una bendición ya que nos ayudan a ser más conscientes, a crecer y a desarrollar empatía y compasión por los demás, pudiendo así pasar a ayudarlos de la mejor manera posible.

Pero por otro lado el afirma que su obsesión es hacer todo lo que esté en su mano para que nadie más tenga que sufrir nunca.

Pues como lo consiga adiós consciencia y crecimiento me parece.

Porque si con tu “misión en la vida” te dedicas a intentar erradicar el sufrimiento, ¿no estás también cortando la supuesta progresión de las personas hacia su mejor versión?

Entiendo su enfoque y estrategia, lo que quiere transmitir y su necesidad de hacer lo que hace, porque de algún modo yo también siento esa misma necesidad, pero no creo que todas nuestras malas experiencias sean positivas o aprovechables, de hecho muchos no las pueden ni contar, aunque sí que puedan servir para los que se quedan.

¿Que quizá si considerasen esas difíciles situaciones como si fuesen una bendición las superarían?

Quizá.

Humanos para lo Bueno, Humanos para lo Malo

En otra de sus intervenciones Robbins se encuentra con la desgarradora historia que le relata una chica brasileña que ha sufrido todo tipo de abusos desde la infancia, la cual le provoca un auténtico torrente de emociones que le conducen al llanto (a él y a mí debo añadir).

Preguntado por qué sintió en ese momento responde:

“Lo que le hicieron fue inhumano.”

Pues tengo que decir que a mí no me lo parece. Más bien todo lo contrario porque esos comportamientos son específicamente humanos.

Solemos recurrir al término “humanidad” refiriéndonos exclusivamente a las cualidades que consideramos positivas, como pueden ser la empatía, la solidaridad o el amor, y dejando de lado otras cualidades no tan bondadosas que sin duda también son muy “humanas” tales como el odio, el rencor o el desprecio, por mencionar algunas.

Yendo incluso más lejos solemos decir que algo es “inhumano” (como hace Robbins) cuando nos parece que es tan terrible y difícil de asimilar que no queremos asociarlo a nuestra condición. Pero son precisamente esas conductas odiosas las específicamente humanas.

Es lo que hay.

Las emociones y el intelecto humanos están presentes en las conductas hermosas y en las repugnantes, en las admirables y en las despreciables, en las historias felices y en los peores dramas.

Para bien y para mal eso es humanidad.

Reconozcámoslo de una maldita vez y comuniquemos en consecuencia.

Quédate en tu cabeza Y estás muerto

Esta es otra de las frases que más tiempo permaneció navegando por mi mente después de ver el documental, precisamente porque un pensamiento se empeñó en circular una y otra vez por un camino de ida y vuelta con muchas curvas:

“Estoy muerto joder… estoy muerto…”

¿Y qué nos dice?

Nos dice que nuestra inteligencia en forma de increíble capacidad para racionalizarlo todo, puede ser también una sentencia de muerte en vida, o directamente matarnos, si es que no somos capaces de armonizarla con nuestras emociones, con eso que solemos llamar “el corazón”.

Mírate al espejo y date cuenta de que, a quién ves, es y va a seguir siendo tu mayor enemigo por el resto de tu vida.

Esta maravillosa frase que aparece en un diálogo de la película Creed, la leyenda de Rocky, esconde en cierto modo la misma verdad.

Tenemos un cerebro poderoso, con unas capacidades asombrosas que pueden conducirnos a obtener logros impresionantes, pero al mismo tiempo puede ser un cabronazo que nos limita hasta hacernos de lo más infelices, consiguiendo que nos encaminemos hacia el más profundo de los abismos.

Son emociones como el amor, la pasión, el sufrimiento, la alegría o la tristeza, las que más nos impulsan a la hora de pasar a la acción en busca de un objetivo, las que consiguen movilizarnos y que perseveremos, las que promueven la empatía, la solidaridad y la cooperación para conseguir aquello que nos propongamos.

Todo lo que precisamente Robbins usa con gran maestría en sus transformaciones.

Nuestro jinete racional y nuestro elefante pasional deben caminar juntos en la misma dirección.

El jinete aporta la guía y el rumbo, el elefante la fuerza y la motivación.

¿Qué necesito para ser feliz?

Dice Robbins que cuando la gente le pregunta qué se necesita para ser feliz siempre responde lo mismo:

PROGRESO

Y estas son sus claves:

El progreso equivale a felicidad incluso si no estás dónde quieres estar.

Si estás en el camino, si estás progresando, te va a encantar porque te vas a sentir vivo.

No importa cuan exitoso seas, si dejas de crecer, empiezas a morir por dentro.

En lo que te enfocas afecta masivamente a cómo te sientes, ya sea si estás prosperando o sobreviviendo.

Enfoque equivale a poder.

Si te enfocas en tu pasado, en lo que no puedes controlar, en lo que te falta, eso te hará sentirte frustrado, abrumado y deprimido.

Si quieres progresar tienes que enfocarte en lo que tienes y en lo que puedes hacer.

 Debes encontrar una historia que sea lo suficientemente poderosa para pasar a la acción, una historia que te permita realizar tu progreso.

Porque con una historia mediocre nunca encontrarás la estrategia, y seguirás con las mismas excusas de que no puedes hacerlo.

• Eso significa que no te has comprometido a dar todo lo que tienes, a quemar tus naves.

Si quieres salvar tu jodida isla, quema todas tus jodidas naves.

Porque cuando la gente está entre morir o conseguir el éxito, tiende a conseguir el éxito.

De Vuelta a Casa

Cierra los ojos y pon las dos manos sobre tu corazón.

Respira profundo y siente sus latidos, su fuerza.

Siente la emoción de estar aquí y de ser quién eres.

Siente la gratitud por un pasado que te ha llevado hasta aquello en lo que te has convertido.

Cuando se sana al niño es cuando aparece el hombre.

Grita por haber descubierto quién eres en realidad.

Y que ese sonido te acompañe para siempre.

 

[Foto de portada realizada en uno de tantos vuelos en avión que he realizado]

 

Juan Núñez
Juan Núñez
Me llamo Juan y desde marzo de 2013 escribo en esta página sobre búsquedas, experiencias, reflexiones, aprendizajes, autenticidad y todo aquello que espero me conduzca hacia el propósito de disfrutar de una vida más coherente y con sentido. “Si quieres ser un héroe para los demás empieza por serlo para ti mismo”. Eso es lo que predico y eso es lo que persigo ¿Te apuntas?

Es por el mar de la autenticidad que navegan los valientes

¿Te atreves a subir al barco?