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Códigos transformación

Allá por febrero de 2015 escribí un artículo titulado ‘El camino del cambio. El Jinete y el Elefante’ en el que te hablaba de racionales cabalgadores y caprichosos paquidermos, o lo que es lo mismo, de cómo nuestra mente funciona desde una interactiva mezcla de consciente y subconsciente, de razón y emoción, y de por qué solemos fracasar en nuestros procesos de cambio.

Este artículo que te presento es su continuación, por lo que mi consejo es que te leas la primera parte si es que quieres enterarte de cómo empieza la película. Lo de que te guste, o le saques provecho, quizá sea apuntar muy alto por mi parte, y no lo digo por tus capacidades, sino por las mías.

Pero por si estás en plan Elefante perezoso y pasas de mi recomendación, aquí está mi orgulloso Jinete dispuesto a tirar de las riendas y ahorrarte esfuerzos, primero con los principales temas que voy a tratar en este artículo, y segundo con un resuelto resumen de lo que escribí hace un lustro.

En este artículo te hablo de…

Cómo funcionamos a nivel mental cuando nos enfrentamos a un proceso de cambio.

Por qué solemos fracasar en nuestros intentos de cambiar.

Cuál es el mapa a seguir para abordar con éxito cualquier cambio.

Cuáles son las mejores estrategias que puedes emplear para alcanzar tu objetivo.

Cómo lo estoy aplicando yo para realizar cambios en mi vida.

El Jinete y el Elefante

En nuestro cerebro conviven dos sistemas independientes que funcionan simultáneamente y que se relacionan y se influyen entre sí.

  • Nuestro Jinete: nuestra parte racional, reflexiva y consciente, que piensa y analiza la realidad mirando hacia el futuro.
  • Nuestro Elefante: nuestra parte emocional, instintiva y subconsciente, que se mueve por emociones y entiende de dolor y de placer.

El Jinete tiene su principal fortaleza en su capacidad de pensar a largo plazo, de reflexionar y de planificar en busca de sus objetivos. Pero esta fortaleza está íntimamente relacionada con sus debilidades, ya que su gran capacidad de análisis suele desembocar en que no deja de darle vueltas a las cosas, tendiendo a analizar todo demasiado y a pensar en exceso.

El Elefante, nuestra gigantesca parte emocional, es muy fuerte y enérgico cuando está motivado. Las emociones son su territorio y se alimenta de ellas, pero a la vez es perezoso y caprichoso, por lo que suele preferir la gratificación inmediata (descansar, comer dulce, darse al vicio) que esperar para obtener resultados a largo plazo (ser productivo, estar más sano, ser una copia de Marie Kondo).

Cuando nos movemos en pos de una meta o de un cambio, el Jinete aporta la planificación y la dirección, y el Elefante aporta la motivación y la energía, y es cuando Elefante y Jinete se mueven al unísono, yendo en la misma dirección y transitando el mismo camino, que el cambio puede producirse fácilmente.

Las dificultades aparecen cuando las necesidades de ambos son diferentes, es decir, cuando cada uno tira para su lado en busca de satisfacer distintas necesidades, y es aquí cuando entramos en el delicado asunto de cómo reconducir la situación para poder cambiar lo que sea que queramos cambiar.

Y terminado mi resumen para paquidermos perezosos…

Seguimos con el jugo.

Los Códigos de la Transformación

Estoy seguro de que, en este preciso momento, hay cosas en tu vida que te gustaría cambiar, y también lo estoy de que eres sobradamente consciente de que cualquier cambio que quieras establecer empieza en ti, y contigo.

El problema fundamental es que no solemos tener nada claro ni el porqué ni el cómo, es decir, no sabemos por qué hacemos lo que hacemos, ni sabemos cual es el procedimiento que debemos seguir para poder abordar con éxito un proceso de cambio, y debido a esta falta de claridad nos perdemos por el camino.

Para obtener claridad y dirección, lo primero es conocer cómo funcionamos a nivel mental, lo cual nos permitirá darnos cuenta de por qué solemos fracasar cuando abordamos cambios relevantes en nuestra vida (sobre este punto ya te he hablado de cómo se las gastan tanto Jinete como Elefante).

Lo segundo va de estructurar y clarificar todo lo que podamos el proceso para intentar garantizarnos el éxito, es decir, de averiguar cómo guiar al Jinete y cómo motivar al Elefante para que caminen juntos y en armonía, y también sobre qué debemos hacer para facilitarles el viaje.

He aquí los códigos de la transformación

PASOS PARA CAMBIAR CON ÉXITO

1. DIRIGIR AL JINETE:

  • Definir el problema y los obstáculos.
  • Identificar las excepciones.
  • Redactar los movimientos importantes.
  • Apuntar hacia el destino.

2. MOTIVAR AL ELEFANTE:

  • Identificar el sentimiento.
  • Reducir la dimensión del cambio.
  • Hacer que nos sintamos orgullosos.

3. ALLANAR EL CAMINO

  • Modificar el entorno.
  • Crear los hábitos necesarios.
  • Aprovechar la fuerza del grupo.
  • Seguir adelante con el cambio.

¿Sientes el cosquilleo de las mariposas cual enamoramiento veraniego?

Pues al lío.

[Al final del artículo te describiré un caso práctico de mi experiencia, y para terminar te pondré un esquema detallado con todos los pasos.]

1.Dirigir al Jinete

El Jinete es un pensador cojonudo y se le da muy bien trazar planes para el futuro, pero también tiende a dar demasiadas vueltas a las cosas y a aturullarse de lo lindo.

Le gusta mucho observar y analizar, el problema es que casi siempre dirige sus análisis hacia los problemas, hacia lo que va mal,  en lugar de hacia las soluciones, hacia lo que funciona.

A veces el análisis puede ser suficiente para lidiar con problemas sencillos, pero cuando hablamos de cambios personales el Jinete va a empezar a ver demasiados inconvenientes, y se va a enrocar indefinidamente dando vueltas a las cosas, con lo que probablemente caigamos en la llamada ‘parálisis por análisis’.

Para evitarlo tenemos que encontrar la forma de dirigir al Jinete, de decirle dónde tiene que ir, qué meta tiene que perseguir, y cómo tiene que actuar.

1.1- DEFINIR EL PROBLEMA Y LOS OBSTÁCULOS

Se trata de averiguar y clarificar el tipo de cambio al que nos estamos enfrentando.

Para definir el problema y los obstáculos:

  • ¿Qué es lo que tengo que cambiar?
  • ¿Qué es lo que está frenando mi cambio?

1.2- IDENTIFICAR LAS EXCEPCIONES

Las excepciones son todo aquello que ya está funcionando en tu vida, lo que estás haciendo bien.

El Jinete se suele centrar en los problemas, y lo que va mal, olvidándose de lo que funciona, y debemos desviar su atención para que se concentre en las excepciones.

Para identificar las excepciones:

  • ¿Qué es lo que hago bien?
  • ¿Qué es lo que está funcionando?
  • ¿Qué puedo hacer para que funcionen más cosas?

1.3- REDACTAR LOS MOVIMIENTOS IMPORTANTES

Las decisiones son el terreno del Jinete, pero como requieren de mucha supervisión y control, minan su fortaleza y su energía.

Cuantas más opciones tengamos para elegir más tenderemos a paralizarnos y a permanecer en punto muerto.

Tener muchas posibilidades nos desborda, nos debilita, e incluso nos esclaviza.

La ambigüedad también contribuye a la parálisis por medio de la incertidumbre que nos genera, y resulta agotadora para el Jinete porque este tira de las cuerdas del Elefante intentando guiarle, pero si el camino es incierto el orejas insistirá en ir por donde conoce, por donde le resulta más familiar.

La incertidumbre pone al gigantón muy ansioso por lo que cualquier cambio exitoso requiere que traduzcamos los objetivos ambiguos en comportamientos concretos. Y para hacerlo tenemos que redactar un guión describiendo los pasos más importantes que debemos dar.

No se trata de describir todos los movimientos, esto es imposible porque no los podemos conocer al comienzo del camino, se trata de describir los movimientos críticos de una manera clara y precisa para ponernos en marcha.

Debemos de eliminar la ambigüedad porque la claridad disuelve las resistencias.

Para redactar los movimientos importantes:

Crea un guión sencillo, claro y detallado de los movimientos más importantes para abordar el cambio.

1.4- APUNTAR HACIA EL DESTINO

Si describimos un destino atractivo estamos ayudando a corregir una de las mayores debilidades del Jinete: su tendencia a perderse en el análisis.

Con un destino atractivo el Jinete comenzará a hacer uso de sus fortalezas para averiguar cómo llegar hasta allí, pero debemos tener en cuenta que ha de ser también atractivo para el Elefante, ya sabemos lo caprichoso que se pone cuando algo no le gusta.

Nuestra descripción atractiva, nuestra ‘postal de destino’, tiene una doble función: mostrar al Jinete hacia dónde se dirige, y mostrar al Elefante por qué vale la pena realizar el viaje. Tiene que resultar inspiradora para los dos.

Y también es importante acompañar nuestra postal de un buen guión de comportamiento. No hay que anticipar todas las curvas del camino desde el presente hasta la meta, hay que procurar tener el mejor principio y un buen final sin dejar de avanzar.

El plan tiene que ser simple y claro. El destino seductor e inspirador.

De esta manera el Jinete será capaz de liderar el cambio, y estará equipado para enfrentar las continuas disputas que pueda tener con su reacio y formidable socio, el Elefante.

Para apuntar hacia el destino:

Crea una postal de destino clara, definida, atractiva e inspiradora que seduzca a Jinete y Elefante.

2.Motivar al Elefante

En muchas situaciones de cambio el futuro es incierto, y debido a la incertidumbre que se genera, el Elefante, siempre temeroso, se muestra reacio a moverse por mucho que lo bombardeemos con argumentos analíticos.

En casi todos los esfuerzos de cambio exitosos la secuencia no es ‘analizar-pensar-cambiar’, sino ‘ver-sentir-cambiar’.

Hay que presentar pruebas que generen algún tipo de sentimiento, algo que nos involucre a nivel emocional.

Algo que le hable en su lenguaje al gigantón.

2.1- IDENTIFICAR EL SENTIMIENTO

Las emociones son el lenguaje que entiende el Elefante, son su motivación, y para conseguir cambiar tenemos que identificar el sentimiento, lo que obliga al orejudo a moverse.

A veces lo que nos obliga a movernos pueden ser emociones derivadas de una crisis como por ejemplo el miedo, la ansiedad o el fracaso.

Estas emociones supuestamente negativas están ahí para motivar acciones específicas, y nos ayudan en el día a día a evitar riesgos y a hacer frente a muchos problemas, pero también suelen tener un efecto limitador en nuestros pensamientos.

En cambio las emociones positivas surgen para ampliar y construir nuestro repertorio de pensamientos y acciones. Son creativas.

La alegría y el optimismo provocan que queramos hacer cosas, lo cual hace que creemos recursos y habilidades.

El interés y la curiosidad amplían nuestro campo de investigación y nos incitan a aprender, a abrirnos a ideas nuevas.

El orgullo y la autoestima nos animan a perseguir objetivos más ambiciosos.

Para resolver los problemas más graves y ambiguos tenemos que fomentar las emociones que estimulan la apertura de la mente, la creatividad y la esperanza.

Para identificar el sentimiento:

  • ¿Por qué no hago lo que tengo que hacer?
  • ¿Cómo me sentiría si lo hiciera?

2.2- REDUCIR LA DIMENSIÓN DEL CAMBIO

Resulta más motivador haber recorrido un trozo de un camino largo que estar al principio de un camino más corto, por eso, una forma de motivar la acción, es hacer que nos sintamos como si estuviéramos más cerca de la línea de meta de lo que pensábamos.

La sensación de estar progresando es fundamental porque el Elefante se desmoraliza con facilidad, se asusta fácilmente, se altera y necesita que lo tranquilicen, incluso al principio del viaje.

Lo que tenemos que hacer para motivar a un orejón reacio es bajar el listón de la exigencia hasta que pueda superarlo.

Tenemos que reducir la dimensión del cambio.

El Elefante odia hacer cosas que no le proporcionen un beneficio inmediato, así que hay que convencerle de que el asunto no va a ser tan terrible.

Si nos enfrentamos a una tarea pesada y difícil, y nuestro instinto es evitarla, tenemos que fragmentarla, reducir su dimensión hasta que sea lo suficientemente pequeña para que podamos obtener una victoria.

Y una vez que las cosas comienzan a cambiar, y vamos obteniendo pequeños triunfos, empezamos a sentirnos orgullosos de nuestros avances, y ese orgullo y confianza se van retroalimentando creando una inercia positiva y motivadora.

La esperanza de que lo podemos conseguir es el combustible que mueve al orejotas, por eso es muy importante reconocerle el esfuerzo y celebrar sus avances, sus victorias.

Resaltar estos avances, centrarnos en ellos y celebrarlos, es tranquilizante, motivador y genera confianza para seguir avanzando.

No debemos perseguir mejoras rápidas y grandes, debemos buscar mejoras pequeñas que se puedan lograr cada día y que sumadas se convertirán en grandes progresos.

Es muy importante seleccionar las pequeñas victorias que reúnan dos características: Que sean significativas y que estén dentro de nuestro alcance inmediato. Y si no reúnen las dos cualidades debemos elegir la segunda.

Es fundamental preguntarse: ¿Qué es lo próximo que tengo que hacer?

Lo importante es conseguir que el Elefante se mueva y avance. Con cada pequeño hito conquistado se va sintiendo menos asustado y menos reacio. Las cosas están funcionando, empieza a sentir orgullo y confianza y poco a poco nuestro pies grandes va creciendo y cogiendo mayor velocidad.

Para reducir la dimensión del cambio:

  • Da pequeños y factibles pasos.
  • Crea una sensación de progreso.
  • Céntrate en las pequeñas victorias.

2.3- HACER QUE NOS SINTAMOS ORGULLOSOS

Sentirnos orgullosos de lo que vamos consiguiendo nos aporta un plus de fuerza para seguir actuando.

Nuestra identidad, lo que pensamos acerca de nosotros mismos, condiciona todas nuestras decisiones, y lo más probable es que cualquier esfuerzo de cambio que no respete nuestra identidad, esté condenado al fracaso.

¿Cómo conseguir que el cambio sea un asunto de identidad?

Apelando a nuestros valores fundamentales, respetándolos y creando un sentido que esté alineado con ellos.

Todo esfuerzo de cambio va a llevar consigo pequeños fracasos que desatarán el instinto del Elefante de salir corriendo hacia la comodidad de lo conocido, y para que esto no suceda debemos cultivar una ‘mentalidad de crecimiento‘.

Se trata de una mentalidad optimista preparada para fracasar porque sabe que el fracaso no es más que una oportunidad para aprender, crecer y desarrollarse.

Una mentalidad resiliente y perseverante que nos protege contra la actitud derrotista, que considera el fracaso como una parte natural del proceso de cambio.

De los fracasos se obtienen los mejores aprendizajes y, desde esta perspectiva, los fracasos tempranos se convierten en una especie de inversión necesaria.

Para hacer que nos sintamos orgullosos:

  • Apela a tu identidad.
  • Crea un sentido alineado con tus valores.
  • Cultiva una mentalidad de crecimiento.

3.Allanar el camino

Después de haber dado una dirección clara al Jinete, y la motivación necesaria al Elefante, no nos vendría nada mal facilitarles el viaje creando una pendiente pronunciada que elimine fricciones, les haga ganar inercia y les ayude a continuar.

Debemos poner señales que indiquen que nos estamos acercando al objetivo.

Debemos allanar el camino.

3.1- MODIFICAR EL ENTORNO

Tanto las circunstancias como el entorno tienen un cierto grado de influencia sobre nosotros.

Modificar el entorno consiste en conseguir que el comportamiento adecuado nos resulte más fácil, y el inadecuado más difícil.

Muchas veces lo que parece ser un problema de las personas resulta ser un problema de la situación, del entorno en que nos desenvolvemos, por lo que modificándolo podemos conseguir grandes avances.

Cuando la situación cambia el comportamiento también cambia, y pequeños cambios en el entorno pueden provocar grandes cambios en nuestra actitud.

Para modificar el entorno:

Modifica la situación para que juegue a tu favor.

3.2- CREAR LOS HÁBITOS NECESARIOS

Nuestros hábitos están profundamente asociados a nuestro entorno, y si cambiamos nuestro entorno influimos en nuestros hábitos.

Incluso pequeñas modificaciones pueden marcar la diferencia.

Pero crear un hábito no solo tiene que ver con lo que nos rodea, también es un asunto mental.

Y para crear un hábito que soporte el cambio que necesitamos hacer debemos tener en cuenta dos aspectos: el hábito tiene que favorecer la misión y tiene que ser relativamente fácil de adoptar.

Un instrumento que nos ayudará a crear hábitos efectivos es una ‘lista de tareas’.

Las listas de tareas nos educan en lo que es mejor mostrándonos una forma incuestionable de hacer las cosas. E incluso cuando no hay una forma clara de hacer las cosas bien hechas, las listas de tareas pueden ser muy útiles para evitar cometer errores en entornos difíciles.

Para crear los hábitos necesarios:

  • Crea hábitos fáciles de adoptar que favorezcan la misión.
  • Haz listas de tareas que dirijan tus pasos y te guíen.

3.3- APROVECHAR LA FUERZA DEL GRUPO

En las situaciones confusas todos observamos a nuestro alrededor tratando de identificar pistas que nos digan cómo debemos comportarnos.

La percepción de grupo es muy importante ya que solemos hacer las cosas porque vemos que los demás las hacen.

De forma consciente o no, cuando nos desenvolvemos en una situación desconocida o ambigua, imitamos los comportamientos de los demás.

El comportamiento se contagia.

Y las situaciones de cambio, por definición, son desconocidas, por lo tanto, si queremos cambiar algo, vamos a tener que prestar mucha atención a las señales sociales ya que pueden facilitar nuestro esfuerzo, o condenarlo.

Cuando dirigimos a un Elefante por un camino desconocido lo más probable es que siga al grupo.

Para aprovechar la fuerza del grupo:

  • Crea o únete a grupos de personas afines.
  • Rodéate de personas que hacen lo que tú quieres hacer, o son como tú quieres ser.

3.4- SEGUIR ADELANTE CON EL CAMBIO

Un viaje largo empieza con un solo paso, pero un solo paso no garantiza que acabe completándose el viaje.

Para seguir avanzando y seguir dando pasos, es importante reconocer y celebrar el primer paso.

Reconocer que lo que hemos hecho ha funcionado y celebrarlo.

Cuando se identifica un movimiento hay que reforzarlo porque el refuerzo es el secreto para seguir avanzando hasta completar el viaje.

Para seguir adelante con el cambio:

  • Reconoce y celebra el primer paso.
  • Identifica tus avances y prémialos.

Fin del cuento.

Un ejemplo de mi propia experiencia

Dejando un poco de lado el morbo, que para alimentar al monstruo ya tienes otros de mis artículos, voy a sintetizar un ejemplo práctico de cambio que yo mismo estoy llevando a cabo para que te pueda servir de guía e inspiración.

Como te digo el proceso está resumido, lavadito y sin completar. Por un lado no quiero bajarme tanto los pantalones que puedas atisbar todas mis miserias, y por otro lo que ya sabes: los procesos de cambio no son rígidos sino dinámicos, por lo que van a aparecer muchos imprevistos y variables que no se pueden conocer desde un principio.

Y dicho esto…

Procedamos.

1. DIRIGE AL JINETE

1.1- Define el problema y los obstáculos.

• ¿Qué tengo que cambiar?

– Quiero mejorar la forma en que me relaciono con las personas y ampliar mi círculo de relaciones personales.

• ¿Qué está frenando mi cambio?

– Mis estados internos, mi actitud y mis creencias limitantes acerca de cómo soy, de lo que puedo hacer, y de lo que los demás pueden aportarme.

1.2- Identifica las excepciones.

• ¿Qué es lo que hago bien?

– Cuando me siento alegre, seguro y confiado, mis actitud es decidida y mis relaciones son mejores.

• ¿Qué es lo que está funcionando?

– Cuando mi estado interno es positivo mi actitud va en consonancia, y soy capaz de utilizar mis capacidades para obtener los resultados que busco.

• ¿Qué puedo hacer para que funcionen más cosas?

– Fomentar estados internos positivos que mejoran mi actitud y me ayudan a explotar todos mis recursos.

1.3- Redacta los movimientos importantes

• Crea un guión sencillo, claro y detallado:

– Despierta, levántate, respira y haz que entre la luz natural.

– Medita durante unos minutos.

– Agradece e imagina cómo quieres que sea tu día.

– Estira el cuerpo permaneciendo atento y presente.

– Pon música motivadora.

– Pasa más tiempo en el exterior.

– Sonríe y saluda a la gente con amabilidad.

– Propicia conversaciones.

– Asume el rechazo si se produce.

– Sé consciente y trabaja tu postura, lenguaje corporal, tono de voz y vocalización.

– Permanece atento a las oportunidades de relacionarte en cualquier lugar y contexto.

– Asiste a eventos.

– Realiza actividades en grupo.

1.4- Apunta hacia el destino

• Crea una postal de destino:

– Con mi nueva actitud actuaré como una persona segura, optimista, confiada y asertiva, lo cual me permitirá disfrutar de relaciones productivas que me aportarán valor y oportunidades. Seré una persona honesta, íntegra, apreciada y popular, lo que redundará en que mis relaciones sean más sinceras al estar presididas por el respeto hacia los demás. Me relacionaré con personas afines con las que compartir gustos, inquietudes y filosofía de vida, obteniendo con ello una vida llena de aprendizajes y enriquecimiento personal.

2. MOTIVA AL ELEFANTE

2.1- Identifica el sentimiento.

• ¿Por qué no hago lo que tengo que hacer?

– Por comodidad, miedo, pereza, apatía, desgana, hastío, desconexión.

• ¿Cómo me sentiría si lo hiciera?

– Orgulloso, confiado, positivo, alegre, seguro, satisfecho, equilibrado.

2.2- Reduce la dimensión del cambio.

• Da pequeños y factibles pasos:

– Habla con al menos una persona nueva cada día.

– Queda con frecuencia con las personas que más te identificas y conectas.

– Comunícate a diario con al menos una persona que es importante para ti, esté o no cerca.

• Crea una sensación de progreso:

– Dedica tiempo cada noche a revisar tus avances diarios.

• Céntrate en las pequeñas victorias:

– Fija la atención en tus logros y felicítate por haberlos conseguido.

2.3- Haz que te sientas orgulloso

• Apela a tu identidad:

– Debo ser coherente y respetar mis valores fundamentales y mi modo de ver la vida.

• Crea un sentido alineado:

– Con mi actitud seré un ejemplo y fomentaré todo lo que quiero ver a mi alrededor.

• Cultiva una mentalidad de crecimiento:

– Desarrollaré una forma de ser, hacer y estar, que se manifestará en un mundo de relaciones que me proporcionarán infinidad de oportunidades de enriquecimiento personal.

3. ALLANA EL CAMINO

3.1- Modifica el entorno.

• Modifica la situación para que juegue a tu favor:

– Haz que entre más luz natural en casa.

– Permanece más tiempo en el exterior.

– Fomenta el orden y la limpieza.

– Practica el minimalismo.

3.2- Crea los hábitos necesarios

• Crea hábitos fáciles de adoptar que favorezcan la misión:

– Toma el sol sin riesgos.

– Escucha música motivadora.

– Discrimina las noticias tóxicas y desagradables.

– Practica yoga.

– Agradece.

– Sonríe.

– Medita.

– Lee.

– Haz ejercicio.

– Aliméntate de manera sana.

– Conversa y comunícate.

• Haz una lista de tareas que dirija tus pasos y te guíe:

– Aprende sobre relaciones sociales y aplica algo de lo aprendido cada día.

– Di lo que te gusta de las personas, y lo que pretendes, con honestidad y transparencia.

– Si haces algo que no es habitual empieza por advertirlo.

– No ocultes tus emociones, reconócelas y habla sobre ellas.

– No agobies, si percibes dudas, inquietud o miedo, da una salida diciendo que tienes poco tiempo, o que te irás pronto.

– Pregunta su nombre y da el tuyo al principio de la conversación.

– Busca lo que tenéis en común y destácalo.

– Resalta con sinceridad sus mejores atributos físicos y de personalidad.

– Muéstrate comprensivo y empático.

– Permanece atento a su lenguaje corporal para orientar la conversación en consecuencia.

– Sé atrevido, bromea, busca el contacto físico.

– Si sois afines ofrece alguna propuesta para seguir en contacto.

3.3- Aprovecha la fuerza del grupo.

• Crea o únete a grupos de personas afines:

– Busca a personas con las que conectes y compartas tus valores, gustos, intereses e inquietudes.

• Rodéate de personas que hacen lo que tú quieres hacer, o son como tú quieres ser:

– Apóyate en personas que ya son como tú quieres ser o hacen lo que tú quieres hacer, y refuérzate con su actitud y resultados.

3.4- Sigue adelante con el cambio

• Reconoce y celebra el primer paso:

– Celebra cada vez el hecho de conocer a una persona nueva.

• Identifica tus avances y prémiate por ellos:

– Centra la atención en tus progresos, reconócelos y regálate algo que disfrutes.

# # # # #

Y esto es casi todo.

Para terminar este mega artículo de más de 4000 palabras, y que tengas algo concreto y estructurado que poder consultar con rapidez, te dejo un cuadro resumen con todos los puntos detallados en el artículo.

Cuadro resumen

PASOS PARA CAMBIAR CON ÉXITO

1. DIRIGIR AL JINETE

1.1- Definir el problema y los obstáculos:

  • ¿Qué es lo que tengo que cambiar?
  • ¿Qué es lo que está frenando mi cambio?

1.2- Identificar las excepciones:

  • ¿Qué es lo que hago bien?
  • ¿Qué es lo que está funcionando?
  • ¿Qué puedo hacer para que funcionen más cosas?

1.3- Redactar los movimientos importantes:

  • Crea un guión sencillo, claro y detallado de los movimientos más importantes para abordar el cambio.

1.4- Apuntar hacia el destino:

  • Crea una postal de destino clara, definida, atractiva e inspiradora que seduzca a Jinete y Elefante.

2. MOTIVAR AL ELEFANTE

2.1- Identificar el sentimiento:

  • ¿Por qué no hago lo que tengo que hacer?
  • ¿Cómo me sentiría si lo hiciera?

2.2- Reducir la dimensión del cambio:

  • Da pequeños y factibles pasos.
  • Crea una sensación de progreso.
  • Céntrate en las pequeñas victorias.

2.3- Hacer que nos sintamos orgullosos:

  • Apela a tu identidad.
  • Crea un sentido alineado con tus valores.
  • Cultiva una mentalidad de crecimiento.

3. ALLANAR EL CAMINO

3.1- Modificar el entorno:

  • Modifica la situación para que juegue a tu favor.

3.2- Crear los hábitos necesarios:

  • Crea hábitos fáciles de adoptar que favorezcan la misión.
  • Haz listas de tareas que dirijan tus pasos y te guíen.

3.3- Aprovechar la fuerza del grupo:

  • Crea o únete a grupos de personas afines.
  • Rodéate de personas que hacen lo que tú quieres hacer, o son como tú quieres ser.

3.4- Seguir adelante con el cambio:

  • Reconoce y celebra el primer paso.
  • Identifica tus avances y prémiate por ellos.

Y ahora dime:

¿Crees que te he revelado un tesoro de valor incalculable?

¿Te ha parecido más bien un fardo de fuegos artificiales que no explotan?

¿Te casarías conmigo aunque yo no quisiera?

[Este artículo está basado en el libro ‘Cambia el Chip’ de Chip y Dan Heath.]

[Foto realizada en las escaleras de un hostal de Madrid.]

 

Juan Núñez
Juan Núñez
Desde marzo de 2013 escribo en esta página sobre búsquedas, aprendizajes, experiencias, miedos, conflictos, tragedias y otras basurillas intentando asumir mis miserias y enfrentar mis temores.
Eso es todo y ahí es nada. Suficiente en cualquier caso. Lo puedes encontrar todo aquí.
Aprende lo que puedas, vive como quieras, o haz lo que te de la gana con ello.