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La sociedad de los infames

Desde la infancia te han hecho creer que el ser humano necesita de otros para completarse.

Que tu vida nunca será plena sin familia, o pareja, o amistades.

Que si no te gusta relacionarte con gente eres anormal.

Te han bombardeado con la idea de que en soledad no se puede vivir.

De que no es posible estar bien.

De que no se puede ser feliz.

Y el resultado es que te miras al espejo y no te reconoces.

Te piensas y no te gustas.

Te sientes y no te amas.

Te comparas y siempre sales perdiendo.

Te juzgas.

Te compadeces.

Te desesperas.

Te abandonas.

Y ese rechazo que sientes hacia ti.

Esa comparación que haces con los demás.

Te condena a una existencia miserable.

Han conseguido que olvides que estás vivo y completo.

Y te han hecho creer que no eres suficiente.

De la Sociedad de los Infames a La Soledad de los Justos

 Pero tu felicidad no depende de tu relación con otras personas.

Depende de tu relación contigo mismo.

De cómo te tratas cuando estás a solas.

De cómo te ves reflejado en otros cuando tienes compañía.

Estar solo tiene que ver con tener o no a alguien cerca.

Sentirse solo tiene que ver con estar o no cerca de ti.

Con el grado de rechazo que aún despiertas en ti mismo.

Con el miedo que se alimenta de tus tóxicos pensamientos.

Con el fracaso de reconocer que todavía no te amas.

Con la frustración que supone el no confiar en ti.

Cuando no te sientes bien.

La forma en que te relacionas contigo mismo es la causa.

La forma en que te relacionas con los demás es la consecuencia.

Si conviertes en enemigo a quien te mira desde el espejo.

Estarás alimentando y engordando a los infames.

Pero si aceptas lo que ves.

Reconoces lo que sientes.

Abrazas lo que descubres.

Amas lo que eres.

La soledad será justa.

Y siempre serás suficiente.

[Foto realizada en el embarcadero de una playa en Ibiza]

 

Juan Núñez
Juan Núñez
Desde marzo de 2013 escribo en esta página sobre búsquedas, aprendizajes, experiencias, miedos, conflictos, tragedias y otras basurillas intentando asumir mis miserias y enfrentar mis temores.
Eso es todo y ahí es nada. Suficiente en cualquier caso. Lo puedes encontrar todo aquí.
Aprende lo que puedas, vive como quieras, o haz lo que te de la gana con ello.