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Vivir es suficiente

No existen las vidas mediocres, existen los pensamientos y las creencias mediocres acerca de la vida.

No es posible desperdiciar la vida, pero sí es posible creerlo y es ahí donde reside la tragedia.

Nos empeñamos en pensar que necesitamos encontrar un sentido a la vida, cuando la realidad es que nuestra soberana estupidez nos está llevando a despreciarla.

Vivir es suficiente, pero nos hemos convencido de que con eso no basta, lo que nos hace incapaces de disfrutar de todo lo que tenemos a nuestro alcance.

No necesitamos de justificaciones para vivir, no tenemos que demostrar que somos dignos, pero seguimos empeñados en que perdemos el tiempo, o malgastamos la vida, si no encontramos un elevado propósito que perseguir y desplegar.

Despierta.

No va de eso.

De verdad que no.

Un pez le pregunta a otro más viejo dónde puede encontrar el océano, y este le contesta: «¿El océano? Estás en él ahora mismo». El joven se extraña y dice: «¿Esto? Esto es solo agua, lo que yo quiero es el océano».

Ya estás en el océano pero, cegado por el deseo, la ambición y la ignorancia, tú solamente ves agua.

El deseo de lo que piensas que no tienes.

La ambición de lo que crees que necesitas.

La ignorancia de lo que has dejado de valorar.

Eres infeliz debido a tus condicionadas y tóxicas creencias acerca de cómo deberías vivir tu vida, de lo que deberías hacer, perseguir o tener, de lo que deberías ser.

Te has obsesionado con buscar, con pretender y alcanzar, y te has olvidado de estar.

Y el que no está se pierde buscando en el lugar equivocado, pretendiendo lo que no funciona, y alcanzando lo que no necesita.

Se pierde viendo solo agua cuando ya está en el océano.

La motivación para vivir no surge de una meta ni deriva de un propósito, la motivación para vivir nace del amor por la vida.

Y amar la vida es lo único que necesitas para poder disfrutar de ella plenamente.

No necesitas ganarte la vida.

No puedes perderla o malgastarla.

No tienes que realizarte.

No te hacen falta metas y objetivos constantes.

Es mucho más sencillo que todo eso.

El sentido de la vida es vivirla.

El propósito es amarla.

Y vivir es suficiente.

 

Juan Núñez
Juan Núñez
Desde marzo de 2013 escribo en esta página sobre búsquedas, aprendizajes, experiencias, miedos, conflictos, tragedias y otras basurillas intentando asumir mis miserias y enfrentar mis temores.
Eso es todo y ahí es nada. Suficiente en cualquier caso. Lo puedes encontrar todo aquí.
Aprende lo que puedas, vive como quieras, o haz lo que te de la gana con ello.